Soto supedita seguir en la política a la evolución de la UPL
Defiende que el partido debe huir de personalismos y seguir los estatutos

Enrique Soto se siente decepcionado tras el congreso.
El que fuera candidato a presidente de la UPL, Enrique Soto, supeditó ayer su continuidad en política en el 2011 a la evolución del partido en este periodo. El actual teniente de alcalde del Ayuntamiento de Astorga indicó: «Para seguir debo sentirme en sintonía con el desarrollo de la política desde la dirección».
Soto, que admitió que si hubiese resultado elegido presidente tendría clara su continuidad «hasta donde fuera», matizó: «Yo me identifico con los estatutos que preparé, aunque entiendo que hay cuestiones que corregir. Si se desarrollan esos estatutos más o menos como yo lo haría, la cosa irá por buen camino. Pero si se hace caso omiso de ellos y se vuelve a derroteros que debíamos tener superados, eso me desilusionará mucho». Aclaró que aludía a recurrir «a las vías personalistas y faltas de criterio».
«Estos resultados me enfrían mucho respecto a la ilusión de volver a presentarme como candidato a la alcaldía en el 2011», admitió Soto que, sin embargo, añadió: «Si quisiera presentarme no creo que nadie pudiera exhibir más méritos que yo, pero está por ver si voy a querer. Sé que ésta no es una frase humilde, pero es realista».
«Inestabilidad». El teniente de alcalde del Ayuntamiento de Astorga deseó «todos los aciertos» para la gestión de la nueva directiva del partido «por el bien de la UPL y de León». A la hora de valorar cómo transcurrió el congreso, indicó que «el sistema de listas abiertas no garantiza una mayoría acorde con el que gobierna pero eso no significa necesariamente que lleve a la inestabilidad». En la misma línea indicó: «Hay que ver si la mayoría que se ha configurado respalda al secretario general», pero declinó ser más explícito respecto a esta última cuestión.
Soto también indicó que no aceptaría ningún cargo orgánico en el partido, como una posible integración a través de su ingreso en el comité ejecutivo, por ejemplo. También consideró que, en el plano local, el congreso fue entendido desde la rivalidad entre él y el actual secretario comarcal de UPL, Guillermo Tejerina, pese a que ambos optaban a cargos diferentes. «La mayoría de los militantes de Astorga me avalaron a mí, no a Tejerina», dijo. También precisó que la UPL en la comarca de Astorga «creció en número de militantes que pagaban su cuota» cuando él era secretario comarcal, y «bajó en la etapa posterior de Tejerina».