El plan de cielos abiertos de Babia y Laciana sale a información pública

Ricardo González Mantero, director general de Energía y Minas.
El Plan de Explotaciones a Cielo Abierto de Babia y Laciana abrirá en los próximos días su periodo de información pública, después de que tanto el documento como su Informe de Sostenibilidad Ambiental estén concluidos. Así lo anunció ayer el director general de Energía y Minas, Ricardo González Mantero, que recordó que la programación se basa en la decisión adpotada por la Junta a finales del 2008, que considera «de vital importancia social y económica la pervivencia de las explotaciones de carbón a cielo abierto en la zona, siempre con un escrupuloso respecto al medio ambiente».
Entonces la Junta declaró de «interés público de primer orden» las cortas en Babia y Laciana, después de consultar a la Comisión Europea para defender las repercusiones que para la actividad de ambas comarcas tiene la actividad minera. Una consulta necesaria, puesto que las zonas afectadas por las peticiones de cielo abierto están integradas en la Red Natura 2000, que alberga especies naturales prioritarias (sobre todo el oso pardo y el urogallo).
Dentro de la Ley de Patrimonio Natural y Biodiversidad se ha tenido en cuenta la «concurrencia de razones imperiosas de interés público de primer orden»; por un lado razones de índole social (el empleo que genera) y por otro económico, ya que la producción de carbón autóctono debe garantizar el suministro a las centrales térmicas de Castilla y León.
Informe de sostenibilidad. Por otro lado, y para cumplir las exigencias de la Ley de Evaluación de Efectos de Planes y Programas en el Medio Ambiente, se elaboró el preceptivo Informe de Sosteniblidad Ambiental (ISA), que contempla las medidas de prevención, conservación y gestión adecuada de las zonas medioambientales que deben ser protegidas.
El Plan de Explotaciones a Cielo Abierto de Babia y Laciana cuenta con una producción de carbón incluida en la Reserva Estratégica de Carbón del Estado español, con la responsabilidad de asumir el mantenimiento de unas reservas superiores a 30 millones de toneladas, y de garantizar la independencia energética ante una eventual crisis de suministro.
Los objetivos del plan desarrollado por la Junta se han centrado en seleccionar cuatro de las ocho cortas posibles para que puedan entrar en funcionamiento antes del 2012, empezando por aquellas que supongan una menor afección ambiental. Las restantes irán desarrollándose después.
Todas ellas cuentan con especiales condiciones y compensaciones en sus planes de sostenibilidad ambiental.