El presidente no aclara el futuro de las obras prometidas y no iniciadas en León
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ratificó ayer que el AVE es la primera de las prioridades de la nueva planificación que realizará Fomento de cara al plan de ajuste presupuestario. No dio plazos, pero garantizó la llegada de la alta velocidad al Bierzo: «Continuamos con su planificación y agilización», respondió.
También dio la misma importancia a la integración ferroviaria en la capital leonesa, que «está muy cerca», afirmó, aunque tampoco concretó fechas de apertura. El último tramo que anuncia el soterramiento, desde Onzonilla, está en obras, al igual que la estación provisional. Su avance parece imparable.
La A-60 sigue en la agenda. El jefe del Ejecutivo quiso además destacar la autovía a Valladolid y la calificó como «muy importante». Dejó claro que el plan de austeridad, que pretende ahorrar 50.000 millones, no afectará a esta actuación, lastrada ya por los retrasos. El tramo intermedio entre Santas Martas y Villanubla aún espera por la adjudicación.
Recordó que el Plan Extraordinario de Infraestructuras, PEI, dotado con 17.000 millones de euros y firmado ayer por José Blanco y las entidades privadas, «garantiza» que las obras en marcha «puedan seguir adelante» y recalcó la voluntad de su administración de «continuar con los trámites y plazos para que en un tiempo razonable podamos ejecutarlas», explicó. Pero no aclaró el futuro de las obras prometidas y no iniciadas, como la León-La Robla, Ponferrada-Orense, Ponferrada-La Espina y la vía rápida entre Mansilla y Cistierna.
Esfuerzo inversor. Zapatero citó las muchas inauguraciones que él ha protagonizado en la provincia y avaló el compromiso del Gobierno con León aludiendo a la ampliación de la pista del aeropuerto; las rondas de circunvalación; el GRS... Además anunció que «en breve» volverá para asistir al acto de apertura de la nueva terminal del aeródromo de La Virgen del Camino.