Los ecologistas proponen safaris, hidroterapia y el uso del pantano para dinamizar San Glorio
Buscarán financiación para que los alcaldes desarrollen un plan con 400 empleos directos e inducidos

Luis Suárez, José Luis García Lorenzo, Octavio Infante e Iñaki Reyero, durante la rueda de prensa.
Cien empleos directos y hasta 300 inducidos en proyectos de ecoturismo que pueden ser subvencionados en un 50%. Es, en conclusión, la propuesta sobre la que trabajan las cuatro organizaciones ecologistas más veteranas en el campo del desarrollo sostenible con el objetivo de dinamizar el entorno de San Glorio y evitar la construcción de una macroestación de esquí. Representantes de SEO/BirdLife, WWF, Fundación Oso Pardo y Gedemol presentaron ayer en León una batería de sugerencias para impulsar los municipios de la montaña oriental leonesa, englobadas en cuatro grandes proyectos muy trabajados durante los últimos meses, evaluados y viables económicamente, respetuosos con la naturaleza y que, además, ya cuentan con el apoyo de los alcaldes de la zona donde se pretende construir una cuestionada estación de esquí.
Las cuatro ONG coinciden en que «los municipios implicados necesitan un fuerte impulso que contrarreste la pérdida de población y de renta que vienen padeciendo». Sus soluciones pretenden conservar la diversidad biológica del territorio, pero «garantizar el desarrollo a largo plazo en el área de influencia de San Glorio».
Su propuesta se apoya en cuatro puntos: un centro temático sobre los cinco grandes ungulados y sus depredadores, el aprovechamiento del agua como elemento de bienestar con un spa termolúdico, la adecuación de un humedal en la cola del embalse de Riaño con fines turísticos y científicos y la activación del parque regional como motor de desarrollo.
Éste último aspecto, en teoría el más abstracto, propone un proyecto vivo y pionero en la montaña cantábrica. La realización de safaris en este entorno garantizaría el avistamiento de todo tipo de fauna y permitiría desestacionalizar el turismo, puesto que se podrían organizar rutas en época de la berrea, para las parideras, etcétera. Desde hace tres años, el Parque Natural Sierra de Baza organiza safaris fotográficos con gran éxito de participación. En Castellón de la Plana, una empresa organiza rutas guiadas y garantiza el 99% de éxito para ver cabras, así como en Doñana, donde otra empresa organiza desde hace al menos quince años visitas guiadas con intérpretes profesionales y material óptico y de campo.
Las ONG conservacionistas pretenden poner en marcha un centro temático sobre los cinco grandes ungulados y sus depredadores. El proyecto Artios, cuyo nombre deriva de la divinidad celta de la caza, englobaría un centro temático sobre los ciervos, corzos, jabalíes, rebecos y cabras montés que habitan en este entorno y el oso y el lobo como sus grandes predadores. Se da la circunstancia de que es el único lugar de la Península Ibérica donde se produce este fenómeno, sin explotar como recurso turístico. En Artios se incluirían, además del centro de interpretación, actividades como los safaris, rutas nocturnas, excursiones temáticas, circuitos de aventura pensados para grupos y empresas, etcétera.
El tirón de la gastronomía como recurso a explotar será clave en esta nueva etapa. Se organizarán jornadas gastronómicas-cinegéticas y se apuesta por elaborar menús diseñados por cocineros de prestigio con productos del bosque para ser servidos en los establecimientos del territorio Artios .
La estrategia a seguir es, precisamente, que la mayor parte de los beneficios se queden entre la población local. Se prevé para ello construir un centro termolúdico de gran capacidad. La propuesta es crear un spa en Riaño, en el terreno del inexistente Parador Nacional, o bien un centro de hidroterapia entre Barniedo y Espejos de la Reina. Estos proyectos han sido trabajados por un arquitecto, dos economistas y un biólogo y cuentan con un estudio de viabilidad positivo, tanto ambiental como económico.
El cuarto y último eje sería la creación de un humedal en la cola del pantano de Riaño, en el entorno del valle de Pedrosa, similar a uno recuperado recientemente en Cantabria y al que ahora acuden cientos de visitantes cada año. El cultivo de plantas acuáticas asentaría determinadas especies de aves, lo que permitiría explotar el turismo ornitológico.
«Ya hemos hablado con los alcaldes de la zona, les hemos presentado los proyectos y nos hemos comprometido también a buscar financiación y apoyarlos para que salgan adelante», manifestó José Luis García Lorenzo, representante de la Fundación Oso Pardo. En opinión del representante de Gedemol, la prioridad está en decantarse por uno de los proyectos de aprovechamiento hidrotermal para que permita a la comarca «el paso de visitantes durante todo el año». Por su parte, Octavio Infante, técnico de la Red Natura 2000 y miembro de la organización SEO/BirdLife, sostuvo que «más de 2.000 hectáreas anegadas por el agua del pantano de Riaño han llevado el deterioro ambiental y económico a la zona, y todavía hoy está infrautilizado». Por esta razón, defendió la creación de un humedal, proyecto que tendría un coste muy bajo, pero con enorme repercusión turística. Para Luis Suárez, responsable de Biodiversidad Terrestre de la organización WWF España, la sociedad y sus representantes políticos deben asumir que «el medio ambiente es una oportunidad y no un obstáculo».