una discapacidad invisible | Lengua de signos: oficial pero desconocida
La Junta no cubre el horario completo del alumnado que precisa de la lengua de signos
Seis intérpretes hacen de puente de comunicación para 21 escolares con discapacidad auditiva severa

Carmen Hermoso, montadora de artes gráficas.
El 20% del alumnado con déficit auditivo precisa de intérprete de lengua de signos española (LSE) para su escolarización. Son un total de 21 personas sobre las 120 escolarizadas con algún tipo de discapacidad auditiva en las centros educativos de León.
Pero los intérpretes que asigna la Junta para cubrir esta necesidad «son insuficientes» para toda la jornada lectiva, asegura el presidente de la Asociación de Personas Sordas de León, Fernando Javier García.
Actualmente, en la provincia de León seis intérpretes sirven de puente de comunicación a este colectivo de alumnos y alumnas que precisan la lengua de señas para atender las explicaciones y relacionarse en el aula. Son la cuarta parte de los que «traducen» al alumnado con discapacidad auditiva severa.
No obstante, reconocen los avances: «Es un éxito que cada persona sorda que lo demanda tenga un intérprete, pero al no cubrir su horario completo no se garantiza una educación en igualdad», asegura García.
Los centros de referencia para las personas sordas en León son el colegio público La Granja y el instituto de enseñanza secundaria Giner de los Ríos, aunque la escolarización se realiza también en otros centros, en algún caso concertados. En estos últimos no hay servicio de intérpretes de lengua de signos.
El servicio de intérpretes es proporcionado por la Federación de Asociaciones de Personas Sordas de Castilla y León, en virtud de un convenio con la Junta, pero el número de horas que cubren estas personas es decidido por la Dirección Provincial de Educación.
«Si la lengua de signos se ha reconocido como oficial, quiere decirse que es una lengua más y cualquier persona debe tener opción a elegir el idioma que quiera», subraya el presidente de la asociación San Juan Bautista de León.
No cree Fernando Javier García que el aumento del número de implantes cocleares que permiten la audición a algunas personas sordas sea un obstáculo para que la lengua de signos se desarrolle como opcional ahora que está reconocida oficialmente.
En Castilla y León se estima que actualmente hay mil quinientas personas que utilizan la lengua de signos española para comunicarse.