Reportaje | raúl casado
El infoshow invade la política
La presencia de Blanco en «La Noria» consolida la nueva tendencia en España
Los expertos en comunicación coinciden al defender la legitimidad de un partido o de un político para aprovechar los nuevos canales y llegar así a otro tipo de audiencias y de ciudadanos (votantes) diferentes. Aplauden y valoran esa actitud, pero no ocultan que se trata de opciones no exentas de riesgo.
El último caso de un político que ha optado por uno de esos espacios de infoentretenimiento, criticado por algunos sectores políticos y mediáticos y valorado por otros, ha sido la presencia del vicesecretario general del PSOE y ministro de Fomento, José Blanco, en el programa La Noria de Telecinco.
Para el experto en comunicación Jordi Rodríguez Virgili, la tendencia anglosajona, sobre todo estadounidense, de que políticos de primera fila estén presentes en programas de esas características se va a extender a todos los países, pero advierte del riesgo de no acertar en la elección del espacio y del tono adecuado para ello. En este caso, Virgili observa que se trató de la primera comparecencia de un ministro en televisión para exponer medidas «tan duras y tan serias» como las que ha planteado el Gobierno, y que esa comparecencia se produce en un programa que basa parte de su éxito en la «espectacularidad». A su juicio, no se trata ni del momento ni del sitio adecuado para explicar esas medidas.
Para Carlos Maciá, experto en deontología periodística en la Carlos III de Madrid, los partidos y los políticos están usando de una forma «completamente legítima» los medios que tienen a su disposición para conseguir que su mensaje llegue y convenza al mayor número de ciudadanos posible. Pero advierte de que el mensaje político está llegando a los ciudadanos sin ningún «filtro» ni tratamiento periodístico, y plantea algunas objeciones de tipo ético.
Las plantea, igualmente, al referirse a la proliferación de otras prácticas que determinan la relación entre los políticos y los periodistas, como las declaraciones de políticos en las que no se admiten preguntas o la señal televisiva única, servida por los propios organizadores de un acto político.
1397124194 Buscando nuevos auditorios. Los expertos manejan además las cifras de audiencia para justificar la efectividad que buscan los políticos en sus apariciones públicas, sobre todo televisivas. Y es que el pleno en el que Zapatero avanzó las medidas fue seguido sólo por 182.000 personas en 24 Horas de TVE.
Así, los expertos recuerdan que el propio Zapatero acudió al programa de Andreu Buenafuente, y subrayan la oportunidad que este tipo de comparecencias brindan a un dirigente político de mostrar perfiles más personales.
El presidente Barack Obama tampoco despreció este tipo de espacios y acudió al Late Night with David Letterman , uno de los más populares en su país.