Crónica | césar calvar
¿Solidaridad de ricos o envidia de pobres?
¿Solidaridad o envidia? El futuro impuesto que gravará las rentas y el patrimonio de los más ricos consistirá en una nueva figura tributaria, probablemente inspirada en el llamado Impuesto de Solidaridad de las grandes fortunas francés, que penaliza a los ciudadanos con mayor nivel de patrimonio e ingresos.
El Impuesto de Solidaridad francés fue instaurado en 1982 por Mitterrand. Es un tributo de tipo progresivo, que afecta a más de 539.000 contribuyentes cuyos bienes superan los 790.000 euros. Para las fortunas comprendidas entre esa cantidad y 1.290.000 establece una penalización del 0,55%, que aumenta de forma gradual a lo largo de seis tramos, hasta alcanzar el 1,8% de gravamen, aplicable a las riquezas superiores a 16.540.000 euros. Nicolás Sarkozy, barajó suprimirlo, pero en vez de eso optó por limitarlo mediante el llamado escudo fiscal , que impide por ley que los contribuyentes paguen al fisco más del 50% de lo que ingresan. El propio Sarkozy tuvo que abonar 1.998 euros por solidaridad en el 2007 por tener 1.137.000 euros de patrimonio, según publicó la prensa francesa.
Angela Merkel en Alemania introdujo el llamado impuesto de los millonarios , que los afectados llaman impuesto de la envidia. Desde 2007, los alemanes que ingresan más de 250.000 euros al año o los matrimonios que superan los 500.000 están obligados a pagar a Hacienda un 3% adicional sobre el tipo máximo del impuesto sobre la renta, que es del 42%.