La producción de lúpulo de León ganará más de cien hectáreas antes de cuatro años
Clemente ratifica el apoyo de la Junta al cultivo de esta trepadora para que alcance cotas más rentables

Clemente, junto al jefe de servicio de Agricultura en León, productores, promotores y Martínez
El lúpulo, referencia industrial del campo leonés, tiene nuevas expectativas. Producir más, rendir más; al menos, hasta el borde de la demanda del mercado interior. La Junta va a refrendar la expansión tal y como expresó ayer la consejera de Agricultura y Ganadería del gobierno regional, Silvia Clemente, que ayer visitó el principal área de cultivo de estas plantaciones que hacen del Órbigo una exclusividad en España.
El avance del lúpulo llega reforzado por un decreto que aprobó el Gobierno de España hace unas semanas, encaminado a encauzar ayudas directas para mejorar explotaciones -"por dimensión y rendimientos-" y a crear nuevos espacios de cultivo que transcienden a las áreas tradicionales de producción (básicamente la Ribera del Órbigo, testimonial ya en el Porma y con una representación mínima en el Tuerto). La introducción en los nuevos regadíos de Riaño, eso que se da en llamar zona de Payuelos, entre Reliegos y Castrovega de Valmadrigal, es otro de los retos que ha empeñado este plan de refuerzo para la esencia cervecera, esa que deja de cubrir demanda por falta de superficie y productores. Los incentivos, que ayer publicó el Bocyl, vienen a reforzar el empeño que la Junta a dedicado a un sector a lo largo de los últimos 15 años, que ampara a trescientas explotaciones que se diseminan por más de treinta localidades de la provincia.
Silvia Clemente abundó ayer en las proximidades de Carrizo en este asunto; en el respaldo económico a una línea productiva de un cultivo que es un río de valor añadido. De ahí que desde la consejería se observen alcanzables los objetivos de incrementar en cien hectáreas la superficie actual, que en «cuatro años», según limitó Clemente, «se hayan elevado a más de 550 las 460 hectáreas que tiene ahora el regadío leonés» dedicadas a la flor amarga del humulus lupus. La trepadora precisa nuevas estructuras para hacerse notar más en la tarta del mercado nacional, para que las cerveceras no recurran a la importación. Hay una dotación de 400.000 euros. Esta convocatoria establece ayudas para el establecimiento de nuevas plantaciones, con una cuantía de la ayuda del 40 por ciento de la inversión o del 50 por ciento en el caso de los agricultores jóvenes o que se encuentren en los cinco primeros años de actividad. El importe máximo de la ayuda será de 8.125 euros por hectárea.
También se establecen ayudas para la reconversión y mejora de plantaciones existentes, para la adquisición de material vegetal y la implantación de riego por goteo para la mejora de la calidad del lúpulo. En este caso se subvencionará el 40 por ciento de la inversión, el 50 por ciento en el caso de agricultores jóvenes, sin sobrepasar por 3.000 euros por hectárea. Se concederán ayudas para la adquisición de maquinaria específica para fomentar la mecanización del cultivo, su recolección, así como el pelado, secado y prensado del lúpulo.