Reportaje | maría jesús muñiz
El impuesto que llega a todos
El IVA grava el consumo y recae sobre todos los bienes y servicios
Los impuestos directos gravan directamente la riqueza o el ahorro, la propiedad, la renta,... Son el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, el de patrimonio, sucesiones, contribución, vehículos,... Gravan a cada ciudadano según su situación económica o sus propiedades. En cambio los impuestos indirectos, y el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) es el principal, gravan directamente el consumo: se aplica sobre los productos que se adquieren o los servicios que se contratan, independiemente de las condiciones de quien consuma.
Una circunstancia que ha llevado a muchos analistas a considerar que el incremento que hoy entra en vigor perjudicará especialmente a las rentas más bajas y medianas. También recuerdan que la última vez que se subió el IVA, en enero de 1995, la consecuencia no fue precisamente la reactivación del consumo.
El IVA es un impuesto armonizado en la Unión Europea, que en España se impuso en 1986, con la integración en la Europa unida; pero que en 1992 se adaptó por todos los países miembros para coordinar la entrada en vigor del mercado común interior, que suponía de hecho la desaparición del control en las fronteras.
Se trata de un impuesto que paga directamente el consumidor; mientras que los empresarios y los profesionales son los que están obligados a ingresar las cantidades. Son los empresraios los que autoliquidan el impuesto mediante declaraciones trimestrales o mensuales, pero su papel es similar al de un recaudador: el IVA se va facturando de un sector productivo a otro, hasta que finalmente es el consumidor quien lo paga.
El Gobierno ha anunciado que esta medida tendrá un carácter transitorio, «para asegurar que los costes del ajuste se reparten entre todos los españoles». Una medida para «dar respuesta a una situación económica complicada».
No hay subida de impuestos que no sea controvertida, pero las que afectan al IVA lo son especialmente, porque tienen efecto sobre el conjunto de la población, independientemente de su renta o de su situación laboral.