Rajoy acusa a Zapatero de actuar con «frivolidad» en materia autonómica
El líder del PP propone un «proyecto de unidad» para España y denuncia que el presidente del Gobierno «está escondido» después de «engañar a todos»

Rajoy, acompañado del ex presidente del Gobierno y presidente de Honor del PP, José María Aznar.
Mariano Rajoy aseguró ayer que la sentencia del Tribunal Constitucional permite zanjar ya la tormenta política desencadenada en los últimos años por el Estatut de Cataluña y, como apuesta de futuro, convocó a los ciudadanos a «un proyecto común para toda España» que «abrigue la fuerza de la unidad».
El líder de los populares, que clausuró el campus Faes, la fábrica de ideas vinculada al PP y que preside José María Aznar, no hizo un solo comentario explícito sobre la gran manifestación contra el fallo y se limitó a afirmar que todo lo que ocurre es consecuencia de la «frivolidad sin límites» de José Luis Rodríguez Zapatero, que debe salir de su escondite y asumir responsabilidades por «engañar a todos», catalanes y españoles, en materia autonómica.
Fundamental. El presidente del PP renunció a entrar en el fondo de la sentencia del Constitucional, que aceptó 14 de las 126 nulidades de artículos y disposiciones reclamadas por su partido, porque dijo que lo fundamental es que el fallo ha dejado claro que las reglas del juego establecidas por la Constitución de 1978 siguen vigentes y que la resolución insiste en algo «muy importante», como es «afirmar la soberanía nacional y la nación española». Rajoy dejó caer la convulsión del soberanismo catalán sobre las espaldas de Zapatero, a quien considera el único culpable de la situación actual por haber «actuado (con el Estatut) como un aprendiz de brujo» y con «una total y absoluta falta de sentido de Estado».
El presidente popular considera que, tras el fallo, es el momento de mirar al futuro y actuar con «prudencia y sentido de Estado». «Este partido -”añadió-” va a convocar a todos los españoles a un proyecto común para toda España que rechace la división y el enfrentamiento, que respete y entienda a todos, que sume y multiplique voluntades, y que abrigue la fuerza de la unidad».