El sajambriego Díaz Caneja fue clave en el debate de la igualdad
Retrato de Joaquín Díaz Caneja, del libro «Sajambriegos ilustres» de Eutimio Martino.
León tuvo siete diputados en las Cortes de Cádiz. Los leoneses residentes en Cádiz llegaron a elegir a un suplente, el coronel Luis de Sosa, el 21 de septiembre de 1810, pero no fue admitido por haberse negado a firmar su poder dos de los electores, uno de ellos Joaquín Baeza hijo del presidente de la Junta de León, José Baeza que estaba enfrentado a Sosa.
Pero entre los siete hubo que tuvo especial relevancia: Joaquín Díaz Caneja (Oseja de Sajambre. 11 de agosto de 1777- 1 de enero de 1851). Este licenciado, hijo de un hidalgo pobre , fue uno de los diputados clave en el debate sobre la igualdad de las personas ante la ley que se sustanció en las cortes constituyentes de Cádiz.
«El debate de la igualdad suponía la ruptura con el antiguo régimen en tanto en cuanto suponía la pérdida de privilegios para la nobleza y el clero», subraya Elena Aguado. Díaz Caneja defendió la abolición de los señoríos de nobles y alto claro y su incorporación a la nación porque no pagaban tributos y además podían cobrarlos. «Fue un liberal auténtico y consciente y muy buen orador», comenta la historiadora. Por sus posiciones liberales fue declarado enemigo de la iglesia, a pesar de que él se manifiesta «católico ferviente». Como secretario de las Cortes de Cádiz, su firma rubrica la Constitución de 1812.
A su regreso del exilio «amaina» sus posiciones y acaba su carrera política, cuyo culmen fue el cargo de ministro del Consejo Real de España e Indias, en el partido conservador.