Interior acerca a otra etarra autora de 24 asesinatos y sin estar arrepentida
Idoia López Riaño La Tigresa, no ha sido la única conocida terrorista acercada por el Ministerio del Interior en las últimas semanas. Inés del Río Prada, condenada a 2.803 años de cárcel y compañera de armas de La Tigresa en el sangriento comando Madrid de la década de los ochenta, ha sido traslada a una prisión cercana al País Vasco, a pesar de que ella, a diferencia de López, no ha firmado carta de arrepentimiento ni ha manifestado romper con la banda. A sus espaldas pesan 24 asesinatos, uno más que La Tigresa. Del Río, en sus 23 años de cárcel, nunca había estado en una de las prisiones de la mitad norte peninsular.
Según mandos de la lucha antiterrorista, Del Río, más conocida como Nieves o Pequeña, fue llevada a mediados de junio desde la cárcel de Murcia -”a casi 700 kilómetros de su Tafalla natal-” hasta el centro palentino de Dueñas, a poco más de 300 kilómetros de su casa. Nunca antes, desde que fuera detenida en julio de 1987 en Zaragoza, Del Río había estado tan cerca del País Vasco y Navarra. En los últimos 23 años había sido mantenida especialmente alejada del norte en centros de Córdoba, Puerto II (Cádiz), Algeciras (Málaga) o Albacete, ya que se le consideraba una irredenta de la banda. Desde agosto deL 2007 estaba en Murcia.
Su actitud, explican responsables penitenciarios, no ha cambiado. Nieves, que tras la entrada en vigor de la doctrina Parot no saldrá de la cárcel hasta junio de 2017, ha seguido fiel a las directivas del frente de makos y «en ningún momento ha dado muestras de arrepentimiento ni de participar en la vida carcelaria».
Cinco son las condenas que pesan sobre esta activista, todas ellas como miembro del comando Madrid. Entre ellas una a 2.232 años de cárcel por el atentado de la Plaza República Dominica contra un convoy de la Guardia Civil en el que murieron 12 funcionarios y en el que también participó López.