Desde jardineros a directivos, el perfil del pedófilo se rompe
La utilización masiva de Internet ha roto el perfil tradicional del pedófilo en la Red: desde jardineros a directivos de empresas se intercambian archivos de pornografía infantil en la red; son internautas de todo tipo de edad, nivel sociocultural, estudios y profesiones. Esa es la conclusión a la que han llegado los responsables de la operación policial que se ha saldado con más de un centenar de personas detenidas e imputadas en la redada de la policía nacional contra la pornografía infantil en toda España, de la que se informó ayer en rueda de prensa.
El comisario Manuel Vázquez ofreció los detalles de esta amplia operación junto al cofundador de la fundación Alia2, Miguel Comín, y el presidente de la asociación Protégeles, Guillermo Cánovas, quien pidió que se tipifique la apología de la pornografía infantil como un delito, al igual que se hace con el terrorismo o el racismo. Con esta herramienta jurídica se podría combatir de forma más eficaz contra los foros de Internet en los que «se presentan los abusos sexuales a menores como algo que debería ser aceptado por la sociedad» y que son «el primer sitio de encuentro de este tipo de individuos», antes de llegar a la distribución, según Cánovas. Luchar contra este tipo de foros es una misión difícil ya que en ellos no hay fotos, ni vídeos en los que se exhiba pornografía infantil, con lo cual no hay aparentemente una prueba de los abusos que se podrían estar cometiendo.
Pocos con antecedentes. Es el primer escalón al que acceden estos delincuentes antes de llegar a la distribución de pornografía y ese paso tal vez lo dieron los detenidos e imputados en esta operación, como un jardinero, que reside en Parla y que tenía en su ordenador fotografías de dos familiares menores de 7 y 14 años en actitud sexual; en concreto dos hijas de una prima. Pero en esta operación han sido arrestadas e imputadas todo tipo de personas, también dos policías locales, uno de Álava, que ha sido detenido, y otro, que ha sido imputado, de Andalucía; directivos de empresas, ingenieros informáticos, estudiantes, desempleados, pizzeros o caldereros. Pocos tienen antecedentes.
Ya no hay un perfil definido del pedófilo en el ciberespacio, pero hay una constante que se presenta en la mayoría de los casos: el 90% son hombres. Es lo único que se repite en el momento actual porque hace diez años, cuando aún no era delito la tenencia de pornografía infantil en España, los usuarios de estos archivos eran esencialmente personas con conocimientos informáticos y jóvenes.