Siembra el pánico al alertar de un atentado por la megafonía del metro
Hay bromas que no tienen ninguna gracia. Un conductor del metro de Barcelona provocó ayer el pánico entre los viajeros cuando alertó por la megafonía del convoy de la existencia de un terrorista que llevaba una bomba. Por fortuna se trataba de un comentario jocoso que el trabajador del metro estaba realizando a un compañero, sin darse cuenta de que el micrófono estaba abierto y su conversación estaba siendo escuchada por los viajeros del metropolitano. Durante unos minutos, el miedo se apoderó de los viajeros, que en seguida se dieron cuenta de que se trataba de una broma de mal gusto, cuando escucharon risas y oyeron al compañero del conductor instándole a «que dejara de hacer el idiota».
Eran las nueve menos cuarto, en plena hora punta, y en ese momento el conductor del convoy 211 de la línea 1, a su paso por la estación de la Sagrera, vio entrar a una persona de aspecto magrebí. Haciendo gala de un sentido del humor más que dudoso, no se le ocurrió otra cosa que soltarle a su compañero: «Este moro puede llevar una bomba encima».