financiación de la iglesiaDependiente y subsidiada

«Si no se ofrece la religión como un producto, se irán a otro 'comercio'»

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León

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Es la primera vez que el trabajo del sociólogo Prisciliano Cordero del Castillo, sacerdote fundador de la Universidad de la Experiencia, se hace público. Fue realizado en 1996, pero las conclusiones resultaron incómodas y se censuró su difusión. Años después, el estudio socio-religioso «Los sacerdotes de León, entre el tradicionalismo y la modernidad» ha sido publicado en dos idiomas en la revista «Humanismo y Trabajo Social». «El futuro es bien crítico -"afirma hoy Cordero del Castillo-". Por un lado, la sociedad es cada vez más laica, y no hay visos de retorno. Lo religioso ha quedado muy a nivel privado, aunque esto no le gusta nada a la jerarquía. El sacerdote ya no puede imponer su ideología, pero sí ofrecer un mensaje. Y, para dar un mensaje en una sociedad de consumo como la que vivimos, hay que ofrecer la religiosidad como un producto más, si no se irán a comprar otro artículo a otro -˜comercio-™».

«Ricos y poderosos». El sociólogo leonés ha accedido a actualizar para este periódico los principales resultados del informe, entre los que destaca la particular visión que tienen los propios fieles sobre la financiación de la Iglesia Católica. «Están acostumbrados a considerar a la Iglesia como una institución rica y poderosa, que no necesita la colaboración de los creyentes. También ven a la Iglesia como un servicio público financiado por el Estado y, por lo mismo, gratuito para los usuarios, como son la educación, la sanidad... Hablar ahora de que la Iglesia necesita de la ayuda de los fieles para asegurar la supervivencia de los sacerdotes, supone romper unos esquemas mentales creados a lo largo de siglos». «En la Iglesia española -"continúa-" no existe un sentido claro de pertenencia y mucho menos de corresponsabilidad económica. A lo más que acceden los fieles es a pagar los servicios religiosos demandados y esto, incluso, con cierta resistencia y crítica».

¿Cuál era entonces la opinión de los sacerdotes de León sobre los sistemas de financiación de la Iglesia? «Encuentran serias dificultades para valorar los diferentes sistemas de financiación, siendo, en todo caso, el más valorado el impuesto eclesiástico», con el que estaban de acuerdo el 50,4% de los encuestados.

Respecto a la situación laboral y económica de los sacerdotes de León, recogida en trece folios, el sociólogo remarca que «el sacerdote es hoy un elemento marginal, que no está en el centro social», cuyas retribuciones económicas son tan bajas, que en ocasiones rozan «la precariedad y la pobreza». «Lo único que ha cambiado en los últimos 14 años es la mejora de las jubilaciones, lo demás continúa igual», explica Cordero del Castillo, para después matizar: «En todo caso, buscar una buena retribución económica no era para los encuestados un factor importante». Entre otras cosas, porque no tienen conciencia de la necesidad de ocio -"«entre los jóvenes se lleva más el day off, pero entre los mayores nada de eso»-" y su disponibilidad de horarios es total. Es lo que el sociólogo viene a denominar «subempleados a tiempo parcial».

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«Un clero viviendo en estrechez económica y sin suficientes ingresos para cubrir las necesidades básicas, fácilmente se convierte en excesivamente dependiente y servil del proveedor de sus ingresos y en persona problematizada por la superviviencia».