Detenidos tres sudamericanos relacionados con la desaparición de Marta Villayandre
Los arrestos se desencadenaron por la mañana tras localizar el coche de la joyera en la capital asturiana

El padre de la desaparecida, abandonando las dependencias de la Policía.
Agentes del Cuerpo Nacional de Policía procedieron en la tarde de ayer a la detención de tres individuos, dos varones y una mujer de procedencia sudamericana, posiblemente colombianos, a los que se les acusa de estar directamente implicados en la desaparición de Marta Villayandre, la joyera leonesa de 40 años que sigue en paradero desconocido desde el pasado día 18 de enero, cuando fue vista por última vez en la capital portando un maletín con 20.000 euros en joyas y presta a realizar una importante operación con varios clientes, algunos de los cuáles podrían ser los arrestados.
La operación tuvo lugar ayer a mediodía, horas después de que la Policía tuviese constancia de que el coche de la joyera se encontraba en el depósito de la grúa municipal de Oviedo. Inexplicablemente, el vehículo lleva allí desde el 19 de enero, un día después de que desapareciera la mujer tras dejar a su hija en el Colegio Leonés. La primera noticia de la presencia del coche en Oviedo se produjo en la madrugada del jueves al viernes. Tras localizar el vehículo y supuestamente encontrar pruebas en él, se desencadenó la operación que culminó con tres detenidos y el registro de otros tantos domicilios a lo largo de la mañana de ayer.
No ha trascendido por el momento la localización de los inmuebles de la ciudad en los que se llevaron a cabo las actuaciones, aunque sí que se ha desplegado una intensa actividad en las últimas horas, tanto en los alrededores de Navatejera, su lugar de residencia, como en el resto de la zona urbana de León.
Marta Villayandre falta de su domicilio desde el pasado día 18 de enero. A las 14.30 de aquel martes tendría que haber recogido a su hija en el Colegio Leonés, pero pese a que sus costumbres resultan absolutamente intachables y sus hábitos totalmente metódicos, tal como ha explicado su familia, no acudió a la hora prevista a cumplir con sus obligaciones, lo cual hizo sospechar a sus padres desde el primer momento que pudiese tratarse de un problema grave.
La mujer se dedica a la venta de joyería a domicilio y en el momento de los hechos, tenía prevista la realización de una operación de cierto nivel con varios clientes a los que iba a dejar un encargo de notable magnitud. Sin embargo, no volvió a saberse nada de su exstencia y a partir de esa misma noche del martes 18 de enero se inició una investigación que se mantiene abierta a esta hora.
La policía sospechó desde un primer momento que podía existir una clara implicación de los tres súbditos sudamericanos en los hechos y encaminó sus investigaciones a esclarecer la presunta participación de estos tres individuos en lo ocurrido. Sin embargo, en un momento del proceso, se perdió en parte su pista y hubo que reclamar la colaboración vecinal para tratar de hacer luz en el caso, puesto que los sospechosos se «difuminaron» y desaparecieron del panorama. Por momentos, la sombra del bloqueo planeó sobre el caso y solamente la paciencia permitió continuar las labores que se estaban llevando a cabo.
Convencimiento. Previamente, siempre según las mismas fuentes de la investigación, los propios familiares habían llegado al convencimiento pleno de que tras la autoría de los hechos estaba el grupo sudamericano en cuestión, por lo que padres y hermanos iniciaron por su cuenta una investigación a título personal. Siempre según esta misma versión, la Policía Nacional consiguió que depusieran su actitud y que sólo los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado se encargaran profesionalmente del asunto, aunque en el fragor del caso resultara comprensible la actitud de sus allegados, dado el nerviosismo latente que existía en torno al tema.
Ahora que al fin se empieza a vislumbrar una solución a la investigación, que está resultando realmente complicada, la sombra de un posible desenlace negativo empieza a planear cada vez con más fuerza y pesar sobre los ánimos de los investigadores. Precisamente por ese motivo, el testimonio de los detenidos va a resultar determinante para que el resto de la investigación pueda llegar a conclusiones definitivas.