El PSOE minimiza el sondeo, mientras el PP se muestra cauto
José Luis Rodríguez Zapatero afirmó poco antes de que el CIS hiciera público su último sondeo que al PP las encuestas, como son favorables a sus intereses, «se le han subido a la cabeza». Durante su reunión en el Congreso con el grupo parlamentario socialista instó a los suyos a no obsesionarse por esos sondeos y a trabajar para alcanzar acuerdos con los restantes grupos políticos sobre las reformas puestas en marcha por su Gobierno.
«No tengáis ninguna duda, mañana se dirá que hicimos lo que teníamos que hacer, que cumplimos con nuestra responsabilidad», afirmó el presidente del Gobierno en la arenga a sus diputados.
La vicesecretaria de Organización del PP, Ana Mato, no lanzó las campanas al vuelo tras el sondeo del CIS y aseguró que su partido «no se va a confiar». Subrayó, de todos modos, que hay «un clamor clarísimo» de la ciudadanía a favor de un cambio de Gobierno. Señaló asimismo que los estudios demoscópicos constatan que hay un Gobierno «agotado y acabado» y que es «imprescindible» un cambio.
La portavoz popular en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, tampoco se dejó llevar por la euforia y aseguró que su partido «tiene la cabeza fría».