QUINCE AÑOS DE AMIDOWN EN LEÓN | EN BUSCA DEL DESARROLLO PROFESIONAL Y PERSONAL
Desafío a una vida sin límites
Once personas con síndrome de Down trabajan actualmente en León. Amidown, que en marzo conmemora su decimoquinto aniversario, desarrolla un programa de empleo con ap
Tienen un cromosoma de más, 47, y eso les hace singulares, pero no diferentes. Suman en la sociedad y visibilizan sus cualidades destacando en sus trabajos con su esfuerzo, seriedad y dedicación. Están acostumbrados a luchar para superar la adversidad En tiempos difíciles asumen los desafíos y dan la cara por un sueño. Cada vez nacen menos personas con el síndrome de Down, directamente proporcional al desarrollo de las técnicas diagnósticas, como la amniocentesis, que detectan alteraciones en el feto. El apoyo y el trabajo de las familias y las asociaciones les ayuda a desplegar toda sus posibilidades afectivas e intelectuales, de manera que su pleno desarrollo va a depender muy directamente del trabajo paciente y constante. Y da sus frutos.
Once jóvenes con síndrome de Down trabajan actualmente en León, siete con el apoyo de Amidown, tres en Soltra y uno en Asprona. Durante el 2010, las empresas de Castilla y León contrataron a 259 personas con discapacidad, según el Observatorio Estatal de la Discapacidad, que sitúa en 3.640 los discapacitados con contrato de trabajo en la Comunidad al finalizar el 2010.
El 21 de marzo es el Día Mundial del Síndrome de Down y Amidown de León prepara un programa de actividades para visibilizar y reivindicar los derechos que tienen las personas con discapacidad intelectual a una oportunidad laboral que les permita desarrollarse como personas. Y a ello ha dedicado quince años de trabajo. «Conmemoramos nuestro decimoquinto aniversario en León y uniendo ambas fechas queremos compartir con la sociedad leonesa nuestro sueño con una serie de actividades», explica Aurora Salguero, presidenta de Amidown León, asociación que ndel 18 al 25 de marzo echará la casa por la ventana. «En tiempo de crisis hay que ser valiente», afirma Salguero. Y de valentía saben muchos estos chicos y chicas de la asociación.
Amidow desarrolla un proyecto de empleo con apoyo desde el año 2004, la consecuencia natural del programa de formación profesional y uno de sus objetivos estatutarios: conseguir una mayor integración social y laboral. Tras una labor de prospección en empresas, Amidown adapta las ofertas laborales a los perfile de los chicos y chicas en formación, con la firma de convenios, «de esta manera las empresas cumplen con sus obligaciones legales, les dan una oportunidad y tienen a un empleado que les hace el trabajo». Tras el contrato, la asociación da apoyo al trabajador con discapacidad en su puesto «con la intensidad y duración que precise hasta que aprenda bien la tarea, reduciendo la intensidad del apoyo según vaya adquiriendo habilidades», explica Salguero.
La crisis dificulta la consecución de los objetivos, «ante la caída de las subvenciones y disminución de financiación pública y privada tenemos que acudir a la aportación familiar y las donaciones», asegura la presidenta de la asociación. «Hace unos años resultaba impensable considerar que uno de nuestros chicos pudiera hacer una vida normal y menos desarrollar un trabajo útil y productivo. Hoy cada vez más lo consideramos como algo normalizado, lo hemos interiorizado».