en la democracia
El gobernador de Valencia y seis diputados eran de León
El Rey Juan Carlos, dirigiéndose a los españoles tras el golpe de Estado.
Cuando Tejero gritó aquello de «quieto todo el mundo», estaban sentados en los escaños seis leoneses: Rodolfo Martín Villa, Baudilio Tomé Robla, Manuel Núñez Pérez y Miguel Ángel Fernández Arias, todos ellos diputados por UCD, y los socialistas Baldomero Lozano y José Álvarez de Paz. Este último siempre calificó aquella tarde como «cutre».
«Hubo momentos difíciles porque los nervios se desataron en determinadas horas y pienso que esos momentos se superaron gracias a la serenidad de algunos miembros de las fuerzas de seguridad», confesaba Núñez Pérez en una entrevista concedida a este periódico al día siguiente de que fracasara el intento de golpe de Tejero.
Martín Villa conocía a Tejero de sus tiempos al frente del Ministerio de Gobernación. Estando destinado como jefe de la Comandancia de Málaga, el golpista fue arrestado y relevado de su cargo por reprimir una manifestación autorizada. Cuando lo vio entrar en el hemiciclo, algunos diputados recuerdan que dijo. «Ya está Tejero aquí».
Otro leonés, el ex vicepresidente del Gobierno Fernando Suárez, entonces miembro de Coalición Democrática, fue uno de los leoneses que constituyó el Gobierno de excepción tras el mensaje del Rey.
Otro leonés, Antonio Lago Carballo (León, 1923), historiador, profesor de la Universidad Complutense y subsecretario de Educación, estuvo en el gobierno provisional que se constituyó durante las horas del golpe, presidido por Francisco Laína, secretario de Estado de Seguridad y ex gobernador civil de León.
Protagonista de aquella tarde fue también José María Fernández del Río, nacido en 1939 en la pequeña localidad de Campo, en el ayuntamiento de Cármenes y gobernador civil de Valencia en 1981. Él vio como Milans del Bosch sacaba los tanques a las calles de la capital del Turia.