Rubalcaba no encuentra policías que quieran ser jefes de la lucha antiterrorista

El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba.
La crisis en especialistas en la lucha antiterrorista en la Policía se agrava. El Ministerio del Interior se ha visto obligado a declarar desiertas más de la quinta parte de las plazas de libre designación que había convocado para nuevos inspectores -jefes de grupo e investigadores- de los servicios de Información en toda España. Esta resolución se produce sólo dos meses después de que el departamento que dirige Alfredo Pérez Rubalcaba hiciera un llamamiento «urgente» para cubrir, aunque fuera de manera provisional, un centenar de vacantes de sus plantillas de las brigadas de Información del País Vasco y Navarra, que todavía no ha sido resuelto y del que tampoco se espera que pueda completarse.
La nueva voz de alerta sobre la delicada situación de las plantillas de especialistas de la lucha contra ETA y Al Qaeda la ha dado la resolución de la convocatoria 1/2011 que el pasado 24 de enero hizo la Dirección General de la Policía y la Guardia Civil. Se ofertaban 197 puestos de responsabilidad para las plantillas antiterroristas de toda España, para policías con el rango de inspectores, a excepción del País Vasco y Navarra, que siguen un procedimiento paralelo. La respuesta a esa convocatoria ha sido desilusionante: sólo se han podido cubrir 155 plazas. Las otras 42 jefaturas de grupo y puestos de investigadores se han declarado desiertos.
La situación es preocupante en algunas zonas especialmente delicadas, tanto para lucha contra ETA como para el control de grupos yihadistas. Sólo en Madrid se van a dejar de cubrir diez jefaturas o plazas de investigadores -"entre ellas en la Brigada de Información y en la sede central de la Comisaría General de Información-". El vacío también será importante en la costa de Levante y Cataluña, donde habitualmente vienen asentándose células islamistas: tres plazas en Barcelona o cinco en Murcia. En Andalucía, donde también hay presencia yihadista, las vacantes son igualmente notorias, en Córdoba, Sevilla, Granada e, incluso, en una localidad clave como Algeciras.
En Melilla, donde el control de estos grupos está considerado como una verdadera prioridad, se dejarán sin cubrir otros dos puestos por falta de candidatos. En los dos archipiélagos tampoco se han logrado cubrir las bajas.