Valcárcel pone en aprietos a Rajoy al pedir el copago en educación y sanidad

Aguirre y Valcárcel, presidentes de Madrid y Murcia, bromean en un desayuno informativo.
Decir en público lo que muchos piensan pero sólo comentan en privado tiene su mérito, pero también sus riesgos. Máxime si el autor de la frase es un gobernante que aspira a la reelección y esta inmerso en plena campaña electoral. El presidente de Murcia, Luis Ramón Valcárcel, puso ayer en un aprieto a Mariano Rajoy al demandar la necesidad de habilitar nuevas formas para financiar la sanidad y la educación públicas. Aunque sin mencionar de forma expresa la palabra «copago», la propuesta de Valcárcel no admite dudas. «Es necesario plantear que los ciudadanos también tengan que asumir para de estos costes (educación y sanidad), en el porcentaje que sea», indicó durante una conferencia-coloquio organizada por ABC .
El presidente murciano, que gobierna con una muy amplia mayoría absoluta, se mostró convencido frente a su jefe de filas y a otros dirigentes populares como Esperanza Aguirre, de que ambos servicios «no pueden ser soportados sólo por el presupuesto de una región o de una nación». Al término del foro, ni Rajoy ni Aguirre quisieron valorar las palabras de Valcárcel, tal vez porque barruntaban la tormenta política que podía generar una propuesta tan controvertida, sobre todo a poco más de ocho semanas de las elecciones autonómicas y municipales.
Munición para el PSOE. Y en efecto, el PSOE recuperó su munición sobre «el programa oculto del PP» e insinuó que si Rajoy llega a la Moncloa aplicará los mismos recortes que llevó a cabo el conservador David Cameron tras llegar al poder en el Reino Unido en mayo del año pasado. Rajoy da por sentado en sus mítines que el próximo Gobierno deberá presentar un plan económico «que tal vez no guste a todos» y que habrá que adoptar medidas «duras», aunque sin detallarlas. El paso dado por su barón murciano permite a los socialistas abrir ahora una nueva línea de ataque que antes no encontrasban por el hermetismo de los dirigentes del PP.
Marisol Pérez, secretaria de Bienestar Social del PSOE, acusó a los populares de «engañar» a los ciudadanos al presentarse como «defensores de lo social» y, al a vez promover «una reducción de derechos del actual estado del bienestar». Los socialistas buscan un efecto dominó y retaron al líder de la oposición a que se pronuncie sobre el copago. Pérez, además, recordó a Valcárcel que los ciudadanos «ya pagan por la Sanidad y por la Educación mediante sus impuestos y abonan el 40% del precio de los medicamentos».
Valcárcel, lejos de arrugarse, se reafirmó en una conferencia que ofreció por la tarde en Pamplona. «A la pregunta de si el sistema de financiación autonómica es capaz o no de mantener los servicios básicos en todas las comunidades de educación, sanidad, dependencia... digo abiertamente que no». Una opinión que, a su juicio, comparten gobiernos de todo signo político. «Lo digo yo y se dice en Navarra, en Madrid, en Extremadura, en Andalucía, Cataluña, todos los días leemos la insuficiencia financiera para abordar esto», acotó Valcárcel. Pero el presidente murciano, además del copago sanitario y educativo, también abordó otras cuestiones espinosas. Consideró innecesario, en línea con la tesis de Rajoy, que las comunidades devuelvan competencias al Estado. Sí consideró imprescindible adoptar «medidas muy valientes» fruto de un amplio consenso nacional para lograr una nueva financiación que permita a los gobiernos regionales «como pagar lo que tenemos que pagar». Unas deudas que achacó al «caos» que, a su juicio, introdujo el presidente Zapatero con «el yo te invito y tú pagas», con las autonomías.
Desmentido del PP. Mientras, la responsable de Sanidad, Ana Pastor, aseguró ayer que su partido está «en contra» del copago sanitario, que «ni lo ha llevado ni lo lleva ni lo llevará en sus programas electorales». Así de tajante se mostró Pastor tras las declaraciones de Valcárcel.