El caserío de Legorreta era el centro de distribucción de ETA en España
La policía busca a Andoni Goikoetxea que llegó a agredir a su madre por ser del PNV
Agentes de la Guardia Civil acompañan a Lander Etxeberria durante un registro.
Alfredo Pérez Rubalcaba aseguró ayer que el desarticulado comando Erreka de ETA gestionaba el gran -œcentro de distribución- de explosivos y armas de ETA en España. El vicepresidente aseguró que el hallazgo de 1.600 kilos de explosivos en los cinco escondites localizados por la Guardia Civil confirman que el caserío de la localidad de Legorreta y sus zulos apéndices eran la -œsucursal del aparato logístico- de ETA en España. -œEs la operación más importante desde la cantidad de explosivos encontrados que se ha hecho nunca en España-, se felicitó el titular de Interior, quien además destacó la dificultad para localizar a un talde legal que, según explicó, operaba desde 1998, cuando fueron captados sus integrantes.
Rubalcaba, por primera vez desde que la Guardia Civil desatara la redada el pasado martes, dio los primeros datos operativos. El núcleo del comando Erreka lo componían el mayor de los hermanos detenidos, Aitor Esnaola Dorrosoro, el etarra que ha servido de cicerone a los agentes para encontrar todos los zulos, y otro activista legal, Andoni Goikoetxea Gabirondo, que se encuentra huido.
Según fuentes de la investigación, Goikoetxea, miembro legal de ETA, fue vigilado en los últimos días por ser integrante del grupo de amistades de Aitor Esnaola, aunque no se había encontrado nada contra él. Pero el sospechoso disipó todas las dudas al fugarse la mañana del martes tras conocer la captura de su amigo y el hermano de éste, Igor. Los agentes registraron la madrugada de este viernes la vivienda de Goikoetxea en la localidad guipuzcoana de Gaztelu, a escasos 16 kilómetros de Legorreta, sin encontrar nuevos explosivos. Los funcionarios también allanaron otro domicilio en el pueblo de Leaburu, supuestamente vinculado a su pareja sentimental, sin hallar pistas sobre el huido.
Amigos íntimos. Goikoetxea, dueño de una pequeña empresa de construcción, era amigo íntimo de Aitor Esnaola y como éste era un conocido practicante de deportes tradicionales vascos. En su caso era segalari, cortador de hierba con una guadaña, y se proclamó campeón de Euskadi en el 2005. Ambos habían concurrido juntos en las listas de Eukal Herritarrok en Gaztelu en 1999, el primero como número cuatro y Esnaola como suplente. Y juntos, también habían sido condenados a 21 meses de cárcel en el 2008 por coacciones a Pilar Zubiarrain, la abogada del ayuntamiento de Gaztelu y militante del PNV.
El radicalismo de Goikoetxea le llevó incluso a intentar a agredir a su propia madre durante un pleno municipal en junio del 2002. Rosa Gabirondo, simpatizante de una plataforma local, Gazteluko Herritarrak, cercana al PNV, fue agredida por su hermano, tío del huido. En ese mismo rifirrafe, el propio Goikoetxea intentó golpear a su progenitora tras insultarle y amenazarle, aunque no llegó a hacerlo porque fue agarrado por el público. Tras un acuerdo con el fiscal, tío y sobrino fueron condenados a un año de cárcel cada uno y a una multa de 871 euros.
Igor Esnaola, en libertad. Rubalcaba precisó que, en principio, la Guardia Civil sólo acusa a Aitor Esnaola y Andoni Goikoetxea de ser los responsables del centro logístico de ETA. En cuanto a Igor Esnaola, hermano de Aitor y detenido con éste el martes, fue puesto en libertad por la Guardia Civil tras constatar que no tenía relación con el comando. No obstante, sólo dos horas antes el vicepresidente había asegurado que «en todo caso estaba informado» de las actividades de su familiar.
Sobre el tercer detenido, Lander Etxebarria San Sebastián, arrestado el jueves en la localidad navarra de Bera de Bidasoa, el vicepresidente aclaró que «había servido de correo entre la organización y este comando en algunas ocasiones, según la Guardia Civil».
Los dos miembros del Erreka fueron interrogados ayer en la Dirección General de la Guardia Civil en Madrid. Las preguntas de los especialistas, explicaron fuentes de la investigación, van dirigidas a conocer a qué comandos han suministrado explosivos en estos últimos años.