el panorama nacional

Rajoy reclama el adelanto electoral porque España precisa confianza

Vía libre a los pactos con todos los partidos con la excepción de Bildu

Gallardón, Arenas y Aguirre felicitan a Cospedal mientras Rajoy aguarda la reunión.

Publicado por
antonio montilla | madrid
León

Creado:

Actualizado:

Mariano Rajoy se dejó la euforia, los botes y los vítores en el balcón de la calle Génova en el que la noche del domingo celebró con sus militantes la «histórica» victoria del PP en las elecciones municipales y el rotundo éxito en las autonómicas. Ayer, durante su intervención en el comité nacional de su partido en el que dominaron las sonrisas, los abrazos y los parabienes, retomó el discurso de la seriedad, el rigor, la prudencia y, sobre todo, el del adelanto de las elecciones generales.

Tan sutil como de costumbre, el líder del PP ni siquiera justificó esta petición en los datos que dejan las municipales y autonómicas ni en la victoria de casi diez puntos lograda por su formación ni, como sí han hecho otros dirigentes de su partido, en el «clamor» por el cambio que han expresado los ciudadanos en las urnas. Basó su demanda en la necesidad de poner fin a la legislatura porque «lo que viene por delante no es fácil». Para ilustrar esta tesis alertó sobre el «preocupante dato» del diferencial con el bono alemán (260 puntos básicos) y que el panorama en Grecia «no está claro».

Y, a juicio de Rajoy, el Gobierno socialista no traslada la confianza necesaria para afrontar una coyuntura económica tan delicada. Para el jefe de la oposición, llueve sobre mojado.

Recordó que si Zapatero hubiera puesto fin a la legislatura cuando se lo pidió hace diez meses en el Congreso, durante el debate del estado de la Nación, la situación económica no sería la actual. «Pero no lo hizo», acotó. Y, a su juicio, España ha perdido estos diez meses porque es «imposible recuperar la confianza y propiciar la creación de empleo» con Zapatero al frente de un Ejecutivo socialista. La sensación que transmitió Rajoy es que ve poco probable que el presidente del Gobierno recapacite. No obstante, enfatizó que el PP comenzará a trabajar desde ya para ganar las elecciones generales

La reunión del comité de dirección duró apenas 50 minutos y sólo hubo una intervención, la de Rajoy. Al líder ya no le rechista nadie. Todas sus grandes apuestas electorales han triunfado. Todas se resumen en una, la victoria de María Dolores de Cospedal en Castilla-La Mancha. El presidente del PP dijo estar «muy contento» porque su lugarteniente ha tenido que hacer dos cosas a la vez, derrotar al PSOE en una región que no era fácil y no desatender a otros candidatos. Rajoy, con este análisis, confirmó que no tiene intención de prescindir de Cospedal como secretaria general y que, por lo tanto, compaginará su puesto orgánico con la Presidencia de Castilla-la Mancha

1397124194 Dar y recibir. En la jornada de resaca de una noche tan fructífera lo normal es hablar de pactos en aquellos gobiernos locales y regionales donde ninguna fuerza ha alcanzado la mayoría absoluta. Rajoy avisó de que ya se ha acabado el «gratis total». Su formación no repetirá ningún acuerdo como el del País Vasco que permitió a Patxi López convertirse en el primer lehendakari no nacionalista sin que el PP entre en el Gobierno de Vitoria. El mensaje de Rajoy fue claro: «para dar hay que recibir». Lo que ya quedó en el terreno de la interpretación es si se refería a lo que debe hacer Francisco Álvarez-Vascos en Asturias para contar con el PP o si iba por Coalición Canaria, partido clave para que el popular José Manuel Soria sea el presidente insular

Cargando contenidos...

Los populares, en principio, abren la puerta a todos los partidos salvo a Bildu.