el panorama nacional
Rubalcaba se impone como prioridad recuperar el granero de votos andaluz
El hotel Renacimiento de Sevilla acoge el primer acto del candidato 'in péctore'
La ministra de Defensa, Carme Chacón, eligió con tino el lugar en el que podría haber empezado a escribir los últimos párrafos del zapaterismo, los salones Epílogo de Tomelloso. Allí celebró su mitin central para la campaña del 22 de mayo con un mensaje revelador: 'esto es el prólogo de cosas maravillosas'. Erró. Será Alfredo Pérez Rubalcaba quien se encargue de cerrar una etapa en el PSOE. Y también ha optado por un sitio con nombre ad hoc para empezar la tarea. Hoy se estrena como precandidato en una charla con los militantes en el Hotel Renacimiento de Sevilla.
La elección de Andalucía no es en absoluto casual. El presidente de la Junta, José Antonio Griñán, defendió desde el mismo sábado, que su comunidad tenía que ser la primera en la lista de prioridades del vicepresidente primero del Gobierno. Entre otras cosas, porque es el principal granero de votos del PSOE y, como muy gráficamente describió ayer la presidenta de los socialistas en la comunidad, Rosa Torres, el partido recibió el pasado 22 de mayo un 'golpe al hígado', si nadie lo remedia, puede dejarle sin fuelle para la próxima contienda.
Del medio millón de votos que ganó el PP en toda España, 300.000 corresponden a Andalucía. La dirección del PSOE se aferra a que los votantes del PP votaron como en unas generales mientras que los suyos lo hicieron en clave municipal -en los comicios locales siempre se registra mayor abstención, pero esta vez la participación fue casi 2,5 puntos mayor que en el 2007-.
Pero por consolador que resulte el análisis, los socialistas son plenamente conscientes de que si no logran conectar con el electorado andaluz habrá poco que hacer el próximo año, tanto en las autonómicas como en las generales.
Autonomía clave. Andalucía es la autonomía que más diputados aporta al Congreso: 61 de 350. En el 2008, el PSOE ya perdió dos escaños pero aún así obtuvo 36 frente a los 25 del PP. Con una extrapolación de los resultados de las municipales se habría quedado en 24. Sólo Cataluña, donde los socialistas atraviesan también una aguda crisis, tiene una importancia similar para las perspectivas electorales del partido.
Si en el 2012 se repitieran los resultados de las elecciones locales, perderían nueve de los 25 escaños actuales. Unas cifras dramáticas.
La fórmula con la que el número dos del Gobierno pretende revertir estos datos sigue siendo una incógnita. De momento, sólo ha hablado de un proyecto que combine continuidad y cambio y ha mostrado su voluntad de oír lo que tengan que proponer las bases de su partido. Sin embargo, nadie espera que abogue por un giro a la izquierda como se reclama desde algunos sectores del partido. No, desde luego, en lo económico.
Coloquio a puerta cerrada. El coloquio de Rubalcaba con los militantes socialistas andaluces será a puerta cerrada porque quiere, según aclaran en el partido, que todos se sientan con la «libertad» de decir lo que opinan sin la «presión» que suponen las cámaras y micrófonos de los medios de comunicación. De este modo, será difícil saber qué parte de lo que escuche incorporará el vicepresidente a su proyecto.
En todo caso, la opinión del jefe de filas de los socialistas de Andalucía parece clara. Griñán discrepa de que lo que le haga falta al PSOE sea un «rearme ideológico».
Según aseguran en su entorno, el sucesor de Manuel Chaves -en el gobierno desde hace dos años tras la marcha del primero a Madrid- cree que el problema está en que su partido ha perdido la calle y, sobre todo, la «relación directa» con el ciudadano; que se ha apoyado demasiado en los movimientos asociativos intermedios en lugar de buscar el tú a tú y que es ahí donde el PP le ha ganado la partida.