Detenidos por filtrar el vídeo de un atentado en Afganistán
La filtración a una televisión del vídeo de un atentado en Afganistán, acaecido el pasado 25 de agosto en una base de Qala-i-Naw, en el que fallecieron dos guardias civiles y su intérprete, les puede costar muy caro a dos hermanos militares.
Tras siete meses de investigación, abierta por el Ministerio de Defensa, la Guardia Civil detuvo ayer en dos acuartelamientos, uno de Zaragoza y otro de Murcia, a un sargento del Ejército de Tierra y a un cabo del Ejército del Aire como presuntos autores de un delito de revelación de secretos o informaciones relativas a la seguridad nacional, penados con hasta diez años de cárcel por el Código Penal Militar. Los acusados pasaron ayer por el Juzgado Togado Militar número 12 de Madrid, que en noviembre ordenó a la Unidad Central Operativo (UCO) del Instituto Armado averiguar la identidad de las personas que pudieron haber facilitado o comercializado las imágenes. La grabación fue obtenida por las cámaras de seguridad de la base de Qala-i-Naw, donde se forman a las fuerzas de seguridad afganas. Durante las pesquisas, las sospechas se centraron en los dos detenidos, que habían tenido acceso en días posteriores al atentado a la totalidad de los vídeos difundidos.