Fabra «saca la tijera» para ahorrar 680 millones con un plan de recortes
Fabra saluda a la alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo.
El pleno del Gobierno valenciano decidió ayer sacar «la tijera» y aprobar varias medidas de «contención del gasto» que permitirán un ahorro en la Generalitat de 680 millones de euros, y entre las que se incluye una reestructuración de las plantillas que afectará a 704 puestos de trabajo.
Las medidas fueron presentadas en rueda de prensa por el consejero de Hacienda y Administración Pública, José Manuel Vela, quien explicó que el Consell, presidido por Alberto Fabra, se ha visto obligado a adoptar esta decisión para compensar la pérdida de 632 millones del Fondo de Compensación Territorial. Vela, quien advirtió de que estas medidas se ampliarán en el futuro porque la situación económica actual obliga a «sacar la tijera», explicó que para reestructurar y reordenar las plantillas se amortizarán 704 puestos de trabajo a través de jubilaciones o de puestos vacantes durante más de un año. Esta amortización de plazas permitirá un ahorro anual de 25 millones de euros e irá acompañada de una reducción de liberados sindicales, que supondría «la reincorporación del 22 por ciento» de este tipo de personal y un ahorro de 6 millones de euros.
1397124194 ERE en Valencia. El consejero no negó que se puedan aprobar expedientes de Regulación de Empleo (ERE) en la Administración valenciana, pero aplazó hasta septiembre este tipo de decisiones, al igual que la posibilidad de que se cierren empresas públicas, algo que acordará con el consejero de Economía a lo largo del verano.
En aras de la «austeridad» también se pondrá en marcha un plan de ahorro sanitario que, «sin afectar a la calidad de la prestación de los servicios básicos», supondrá una reducción en el gasto de 69,2 millones en lo que resta del presente ejercicio, y que implicará una disminución de la prórroga de los contratos de los conciertos sanitarios en vigor, lo que ahorrará 19,7 millones. Asimismo, se eliminarán los servicios de atención al paciente en las puerta de urgencia de los hospitales para ahorrar 1,5 millones de euros.