Blanco afirma que el Gobierno habría preferido convocar un referéndum
La reforma se somete hoy a la votación del Congreso y el miércoles llega al Senado.
El portavoz del Gobierno y vicesecretario general del PSOE, José Blanco, aseguró ayer que al Ejecutivo le habría gustado «compartir con los ciudadanos» la reforma de la Constitución para limitar el déficit público, pero que la «grave situación» económica y las circunstancias exigían respuestas rápidas.
Durante una entrevista radiofónica, Blanco señaló que dicha exigencia impedía transferir la responsabilidad a los ciudadanos, por lo que el Gobierno asumirá la decisión y serán ellos quienes la juzgarán. «En este momento, dado que estamos en una situación grave que exige respuestas rápidas no vamos a transferir a los ciudadanos la responsabilidad que tenemos que asumir», aseguró. Una consulta popular, de haberse convocado, no se habría celebrado antes del 20 de noviembre. Para entonces sería tarde, a juicio del Ejecutivo, porque se espera que septiembre y octubre sean meses «muy complicados»
El portavoz del Ejecutivo reconoció que la decisión puede ser difícil de entender pero hay que tomarla porque el momento es «muy complicado» y «grave», y estamos en un contexto con gran «volatilidad» que exige, insistió, respuestas rápidas para mitigar sus efectos. Blanco recordó que hace dos meses se estaba hablando de la salida de la crisis y «ahora estamos pensando en la recesión».
El ministro de Fomento defendió el principio de la estabilidad presupuestaria y subrayó que no está de acuerdo con el déficit cero que propugna el portavoz económico del PP, Cristóbal Montoro, ni con los «manirrotos» como el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón. Criticó además a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, por «aprovechar el endeudamiento para empezar a recortar en educación, que es lo más sagrado», lo cual contrasta, según Blanco con lo que ha hecho el Gobierno, que es aumentar el número de becas.
El calendario de la reforma. El pleno del Senado se reunirá el próximo miércoles para tramitar la reforma constitucional que previsiblemente será aprobada hoy en el Congreso. El procedimiento se realizará en lectura única, un mecanismo que se utiliza cuando se requiere la aprobación urgente de una ley.
Ello conlleva que todos los trámites tendrán una única deliberación sin pasar por la comisión correspondiente. Tras la aprobación del Senado se abrirá un plazo de 15 días en los que se podría solicitar un referéndum si una décima parte de los miembros de cualquiera de las cámaras así lo solicita. Algo que no parece muy probable. El Senado verá la reforma de la Constitución un día después de la manifestación en Madrid convocada por UGT y CC.OO., a la que se sumará Izquierda Unida y otras organizaciones sociales, en la que reclamarán una consulta popular para su aprobación.