Zapatero resucita este viernes el Impuesto sobreel Patrimonio
Rubalcaba desvela la maniobra que daría 1.400 millones a las autonomías.

Rubalcaba desveló ayer el plan del Gobierno.
Sí, habrá una nueva subida de impuestos. Será sólo para los que más tienen y servirá para aplacar a los mercados y, al tiempo, inyectar algo de dinero, no mucho, en las maltrechas arcas autonómicas. ¿Cómo?, a través del Impuesto sobre el Patrimonio, que el consejo de ministros resucitará el viernes.
Así lo desvelaron fuentes socialistas después de que su candidato a las elecciones generales del 20-N, Alfredo Pérez Rubalbaca, asegurase este domingo que él, personalmente, le había pedido al presidente Rodríguez Zapatero que lo hiciera «ya» y sobre «los patrimonios más grandes». Ya lo insinuó recientemente Elena Salgado —defensora de recuperar el impuesto— al decir que si hubiera cambios llegarían desde el lado de los ingresos, y no a través de un nuevo recorte de los gastos.
Aún se mantiene un cierto halo de misterio sobre los detalles, aunque parece que la idea que maneja el jefe del Ejecutivo es que el gravamen afecte sólo a los patrimonios superiores a los 600.000 euros, con un tipo impositivo que rondaría el 1% o el 2%. Con esos mimbres, la recaudación anual prevista rondaría los 1.400 millones de euros, que no estarían disponibles hasta el año 2012. Una ayuda para los balances autonómicos, cuya ejecución presupuestaria ha devuelto a España al centro de la diana de los mercados. Las regiones han consumido en seis meses casi todo el déficit previsto para el conjunto del ejercicio.
Será también un evidente gesto de izquierdas con el que intentar atraer votos para el candidato Rubalcaba que, por cierto, tiene en su cartera más planes para que los ricos paguen más, caso de que llegara a gobernar.
El impuesto de ricos, al programa. El líder de facto del PSOE llevará en su programa de campaña electoral la creación de un nuevo tributo a las grandes fortunas —de carácter nacional y no autonómico, como el vigente Impuesto sobre el Patrimonio— cuya recaudación, aseguró ayer en un acto de la Fundación Ideas en la localidad madrileña de Galapagar, dedicaría a crear empleo entre los más jóvenes.
Se da la paradoja de que fue el propio José Luis Rodríguez Zapatero quien, al llegar al palacio de La Moncloa, convirtió Patrimonio en un impuesto durmiente y bonificado al 100%. Elena Salgado se ha referido también al hecho de que el tributo esté aparcado, para resaltar que si fuera necesaria su reactivación bastaría un real decreto que estaría listo «en muy pocas horas». Eso evita la promulgación de una ley ad hoc que, dada la proximidad de los comicios generales, es materialmente imposible de sacar adelanta por falta de tiempo para su tramitación parlamentaria.
‘Durmiente’ desde el 2007. El Impuesto de Patrimonio generó 2.121,5 millones en el 2007, el último año que estuvo en vigor. Con carácter general estaban obligados a declarar los contribuyentes con un patrimonio superior a 108.000 euros, sin contar con el valor de la vivienda habitual, con pequeñas variaciones entre comunidades autónomas. La elevación del mínimo exento que surgirá el viernes busca así elevar el mínimo exento, con lo que se evitaría que, una vez más, las rentas medias pagaran la crisis.