Villalba confía en aumentar los 300.000 viajeros que usan la línea Cistierna-León

Los viajeros estrenan los autobuses que comunican la estación de Feve y La Asunción.
La integración de Feve en la zona norte de León supondrá un cambio importante para sus vecinos, una mejora de la movilidad en varios barrios y una modificación definitiva en el aspecto de la ciudad en ese área. Pero estas obras tienen una importancia que rebasa la transformación que sufrirá la capital leonesa y que se debe sobre todo al proyecto de construcción de un nuevo ramal de Feve hasta el Hospital de León.
El presidente de Feve, Ángel Villalba, confirmaba ayer que la ejecución de esta nueva vía es «una apuesta» por el corredor Cistierna-León. «Hará posible que los ciudadanos de la zona norte de León puedan acceder al hospital sin necesidad de bajarse del tren y eso podría multiplicar por mucho la ocupación de nuestros trenes».
De esta manera el responsable de Feve incidía en lo que supone por una parte una mejora de los servicios que el ferrocarril presta a los ciudadanos y por otro una fórmula para mejorar los reconocidos problemas «de rentabilidad y eficiencia», añadió, que tiene Feve.
De esta manera, espera el presidente de Feve, la compañía prevé mantener e incluso aumentar los 300.000 viajeros que cada año usan esta línea ferroviaria.
A la vez, señalaba Villalba, se mantienen las vías de negocio iniciadas por la compañía en el ámbito turístico y, a pesar de las obras del tren en la capital y el levantado de las vías, seguirán llegando a la misma los viajeros del tren Transcantábrico y del Expresso de La Robla, que serán trasladados en autobús desde la estación de San Feliz de Torío.
Esta mezcla tren-autobús fue también ayer probada por los viajeros habituales de Feve ya que, con la paralización de la entrada del tren en la ciudad, comenzaron a funcionar los autobuses que conectan el apeadero de La Asunción con la estación de Feve.
Villalba afirmaba que ayer la jornada para los viajeros estaba transcurriendo con normalidad. En todo caso, a pesar de algunas dudas y del cambio que supone la utilización de dos medios de transporte, los viajeros utilizaron los autobuses que coincidían con la llegada de los trenes. Los vehículos, al igual que los trenes, estuvieron llenos a primera hora de la mañana y última de la tarde, y más vacíos en las horas intermedias del día.
Los autobuses tienen paradas en la plaza Juan de Austria, la avenida Mariano Andrés a la altura de la calle San Antonio y la universidad.