Gobierno y Fiscalía se inclinan por no impugnar las listas de Amaiur

A falta de escrutar los informes policiales, mañana expira el plazo para decidir.

El socialista Alfredo Pérez Rubalcaba.

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alfonso torices | madrid
León

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El Gobierno y la Fiscalía no cuentan con indicios suficientes para demostrar ante los tribunales que Amaiur, el nombre con el que la izquierda aberzale quiere concurrir a las elecciones generales, es una formación heredera de la ilegalizada Batasuna o un instrumento al servicio de ETA, según las fuentes jurídicas consultadas. Por este motivo, ambas instituciones, las únicas que pueden reclamar al Tribunal Supremo la exclusión electoral de una candidatura en aplicación de la ley de Partidos, se inclinan a día de hoy por no impugnar las listas de la coalición, lo que supone confirmar la presencia de las candidaturas de la izquierda aberzale en los comicios del 20 de noviembre.

La Abogacía del Estado y la Fiscalía, según fuentes de ambas instituciones, todavía no han tomado una decisión definitiva porque aún estudian los últimos informes sobre Amaiur elaborados por la Policía y la Guardia Civil, pero sí que tienen claro que con los elementos que tienen hasta ahora no es posible recurrir la presencia de esa candidatura con un mínimo de posibilidades de éxito. La decisión será oficial mañana, cuando termina el plazo legal para recurrir las listas proclamadas ayer por las juntas electorales.

Si este jueves no hay impugnación, será la primera vez que Gobierno y Fiscalía no reclaman la exclusión electoral de las listas sospechosas de la izquierda aberzale desde que en 2003 fue ilegalizada Batasuna por el Supremo. Los acusadores públicos no siempre han tenido éxito en sus demandas, como ocurrió en mayo pasado con Bildu o en 2009 con Iniciativa Internacionalista -la marca de las europeas- pero siempre lo habían intentado.

En contra de lo que se podría sospechar, la clave de la ausencia de recursos no habría que buscarla en el reciente comunicado en el que ETA anunció el fin de los «su actividad armada» sino en la sentencia del Constitucional que en mayo pasado permitió a Bildu estar presente en las elecciones municipales.

Las listas con las que la izquierda aberzale concurrirá al Congreso y al Senado por sí mismas no muestran una clara contaminación de Batasuna, según coinciden los juristas del Estado. Es cierto que pese a la presencia de cuatro socios en la coalición es la izquierda aberzale clásica la que copa todos los cabezas de lista, pero también es cierto que de los 66 candidatos sólo seis tienen un historial en Batasuna u otras siglas ilegalizadas.

1397124194 Sin presión del PP. Pero aún más importante que lo anterior es que los informes policiales tampoco logran establecer que la ilegal Batasuna, el brazo institucional de ETA, sea quien promueva, tutele, maneje o financie a Amaiur.

La falta de indicios o pruebas bastantes para impugnar las listas de la izquierda aberzale se ha juntado en esta ocasión, también por primera vez, con la ausencia casi total de presión política sobre el Gobierno y sus servicios jurídicos para que recurra forzada por las exigencias del PP y organizaciones de víctimas las candidaturas ante el Supremo.

En el caso de los socialistas es justo al contrario. Alfredo Pérez Rubalcaba aseguró ayer que no veía «ninguna razón» para que Amaiur no pueda estar en la competencia electoral. El candidato del PSOE se limitó a repetir que ahora que «le hemos quitado las bombas» al independentismo radical lo que hay que concentrarse en quitarle los votos y evitar que logren un repunte electoral.

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No obstante, la transformación decisiva es la que ha sufrido el PP de la mano de Mariano Rajoy. Los populares, que hasta hace una semana exigían al Gobierno que impidiese la presencia de Amaiur en las urnas porque la conexión con ETA, a su juicio, resultaba evidente, aseguraron ayer por boca de la jefa de campaña, Ana Mato, que no pedirán al Ejecutivo que recurra estas candidaturas. Se conforman, añadió, con que la Abogacía y la Fiscalía estén vigilantes por si en el futuro aparecen pruebas contra la coalición.