NUEVA ETAPA EN ESPAÑA | incertidumbres
La identidad de los ministros será un enigma hasta el último momento
Rajoy conversa con Sáenz de Santamaría, la única que posiblemente es fija en el futuro Gobierno.
Un celo que roza la obsesión. Mariano Rajoy apurará hasta el último minuto para dar a conocer la identidad de los hombres y mujeres que conformarán su primer Consejo de Ministros. Ayer, y en contra de lo que anunció durante los actos de celebración del Día de la Constitución, ni siquiera esbozó la estructura de su Gobierno. El cambio obedeció, según explicó un estrecho colaborador, a que detallar cuántos ministerios habrá podría dar pistas sobre su composición.
El presidente del Gobierno anunció que, tras jurar su cargo ante el rey hoy por la mañana, regresará al palacio de la Zarzuela por la tarde para comunicar a don Juan Carlos la composición de su primer gabinete. Sólo cuando cumplimente este trámite, a primera hora de la noche, comunicará los nombramientos. «Es lo que marca el ordenamiento legal y el sentido común», apostilló ayer Rajoy nada más ser investido en el Congreso.
Quiere evitar por todos los medios que se filtre algún nombre, como padecieron José María Aznar, Felipe González o José Luis Rodríguez Zapatero. Pero la previsibilidad de la que alardea Rajoy deja abierta la puerta a la especulación y a las famosas quinielas de ministeriables.
Alguno de estos hombres y mujeres, dada su condición de diputados, acompañaron ayer a su jefe de filas en el Congreso. «Alguno no se ha levantado ni para ir al baño», bromeaba un parlamentario del PP en el pasillo. Lo cierto es que alguno de los que suenan para ocupar un puesto en el futuro Ejecutivo permanecieron firmes en sus escaños, sobre todo para evitar responder a preguntas incómodas.
La gallega Ana Pastor, por ejemplo, cada vez que oía que alguien se refería a ella como ministra, respondía: «Exministra, por favor». Pastor, que ocupó la cartera de Sanidad con José María Aznar, forma parte del más estrecho círculo de confianza de Rajoy y suena como titular de un macroministerio que incluiría Trabajo y Sanidad.
«¿Alcalde o ministro?», le interpelaron a Alberto Ruiz Gallardón, que se limitó a responder: «Gracias». Las apuestas, que a tenor del nombramiento de Jesús Posada tienen muchas posibilidades de fallar, lo señalan como aspirante a Defensa.
Cristóbal Montoro no perdió la sonrisa, pese a que fue abordado en varias ocasiones. Muchos dan por seguro que estará en el Gobierno, pero no en Economía, sino en Industria. El canario José Manuel Soria, posible inquilino de Administraciones Públicas, ironizaba: «Como para moverse del escaño». Ni siquiera Soraya Sáenz de Santamaría, única que tiene garantizado que acompañará a Rajoy en el Ejecutivo, se atrevió a poner en peligro el secreto que con tanto mimo guarda el presidente.