La vivienda entra en barrena y cierra el 2011 con sólo 16 licencias en la capital
La paupérrima solicitud de autorizaciones municipales evidencia la paralización del sector en la provincia.
El peor año, sin duda, para el sector de la construcción. Y no será el último. En caída libre desde el 2007, el ejercicio recién terminado se midió en el sector inmobiliario en términos de mínimos históricos y cifras hasta hace poco inimaginables. El resultado final ha sido en algunos casos de práctica paralización de la actividad. En general, pero muy en particular en lo que a la construcción de vivienda se refiere.
El caso del municipio de León es paradigmático de la atonía de un sector que hasta hace no tanto fue motor de la economía, y cuya revitalización, sea cual sea el modelo económico que alumbre esta crisis, es imprescindible para retomar la senda del crecimiento. Según la estadística de licencias de obra mayor de la Concejalía de Urbanismo de la capital, en el 2011 sólo se concedieron 16 licencias para construcción de vivienda nueva. Catorce de ellas fueron para viviendas unifamiliares, y sólo se solicitó un permiso para construir un edificio con 14 pisos. Otra de las licencias concedidas es una modificación de otra concedida anteriormente, que cambia el objeto del edificio y prevé ahora la construcción de 25 pisos y diez locales.
Los datos de la capital evidencian la paralización de un sector que no ve una salida rápida ni fácil para la situación actual. En el resto de las principales poblaciones de la provincia la situación no es mucho más esperanzadora. En mínimos históricos está también Ponferrada, con 36 licencias concedidas para viviendas el año pasado.
1397124194 El alfoz. En el 2011 no se libraron de esta debacle ni siquiera los municipios del alfoz de León, que en los años del boom inmobiliario «tiraron» especialmente de las cifras de la construcción: San Andrés del Rabanedo concedió el año pasado 35 licencias de obra mayor, en las que se engloban desde reformas para negocios hasta rehabilitaciones y demoliciones. A falta de cuantificar el número exacto de viviendas nuevas autorizadas, la cifra está también muy cerca de la paralización en la práctica.
En los otrora pujantes pueblos que forman el municipio de Villaquilambre sólo se autorizaron a lo largo del año pasado diez viviendas. En cifras muy parecidas se sitúa La Bañeza, que el año pasado concedió 14 licencias, de ellas una para un edificio de ocho pisos y otra para una nave. En Astorga el conjunto de licencias de obra mayor sumó el año pasado una docena de obras.
Destaca en este panorama la situación de Bembibre, con 21 licencias para construcción de nuevas viviendas.
En el caso de la capital leonesa, la lista de licencias de obra mayor (234 en total) muestra que se autorizaron más derribos (36) que obras nuevas en el caso de las viviendas; y que en 40 casos las autorizaciones se concedieron para reformas y rehabilitaciones. En otros 45 casos las obras solicitadas tenían por objeto adecuar locales comerciales a determinado tipo de negocio.
Estos datos confirman la brutal caída que las estadísticas del Ministerio de Fomento han reflejado en los últimos años. A falta de incluir los datos del último ejercicio, la caída en el caso de licencias municipales para edificios de nueva planta en el conjunto de la provincia sumaba ya en el 2010 un descenso del 86% (de los 2.869 del 2007 a los 404 del último ejercicio contabilizado).
En el caso de las viviendas familiares, la caída es aún mayor, del 88% a falta de contablizar los catastróficos datos del año pasado: pasaron de 2.802 en el 2007 a 331 en el 2010.
En un análisis más pormenorizado, sólo la construcción de viviendas unifamiliares mantiene el tenue latido del sector; porque en el caso de viviendas de varios pisos en desplome ha sido total: una caída del 95% sólo hasta el 2010, al pasar de 1.888 licencias en el 2007 a las 92 del último ejercicio contabilizado.