Rajoy y Rubalcaba comprobarán en Moncloa su margen para lograr pactos
El presidente del Gobierno y el líder de la oposición se reunirán el próximo miércoles.
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en un pleno del Congreso.
El presidente del Gobierno recibirá el miércoles a Alfredo Pérez Rubalcaba en el palacio de la Moncloa para determinar hasta dónde podrá llegar la política de acuerdos con el nuevo jefe de la oposición.
Mariano Rajoy tenía mucha prisa por reunirse con el líder de los socialistas, con quien quiere discutir una amplia agenda de temas y reformas urgentes, pero tuvo que congelar la invitación hasta que el PSOE celebrase el fin de semana pasado su congreso y supiese si debía citar a Rubalcaba o a Carme Chacón. Los líderes de los dos grandes partidos acoplaron sus agendas el jueves pasado, mediante una llamada telefónica, y se citaron en la Moncloa el día 15, sobre las 13:30 horas, para un encuentro que muy posiblemente incluirá almuerzo.
Pese a que se trata del primer encuentro oficial, tanto uno como otro tienen una idea aproximada de cuánto dará de sí, de qué asuntos podrán consesuar o desbloquear, en cuáles discreparán, e, incluso, en cuáles sus partidos van a vivir enfrentamientos a cara de perro, como son el aborto, la cadena perpetua o la reforma del Poder Judicial.
Cueste lo que cueste. El debate sobre política económica del miércoles pasado dejó claro que los dos quieren reducir el déficit público, pero que Rajoy está dispuesto a hacerlo cueste lo cueste y que Rubalcaba pide una moderación del ritmo de los recortes, pone la linea roja en el mantenimiento del estado de bienestar, y reclama una política paralela de incentivos del crecimiento y el empleo.
El presidente del Gobierno aspira a abrir conversaciones con el otro gran partido español para pactar buena parte de su cartera de reformas estructurales contra la crisis y para diseñar un proceso rápido para acordar la renovación de todos los órganos constitucionales. Tienen pendiente desde hace año y medio el nombramiento de cuatro magistrados del Constitucional y de los doce vocales del Tribunal de Cuentas, así como de la sustitución de seis consejeros de RTVE y la designación de su presidente y el nombramiento de Defensor del Pueblo. El Ejecutivo quiere cerrar este capítulo antes de abril, pero para cumplirlo deberá ser muy flexible con los nombres de candidatos que pongan sobre la mesa
Rajoy da casi por descontado que Rubalcaba expondrá una oposición frontal a la reforma laboral que abarata el despido. Pero el asunto que más le preocupa es que no se rompa el pacto entre socialistas y populares que permitió introducir el control del gasto público en la Constitución y que debe ser desarrollado mediante la ley de Estabilidad Presupuestaria, que en próximas semanas llegará al Congreso para su aprobación.