Anticorrupción insiste en que la infanta se mantuvo al margen de los negocios
De los interrogatorios se confirma que no estaba al tanto del trabajo del instituto.

La infanta Cristina, en una imagen de archivo.
Anticorrupción no ha cambiado de opinión tras conocer los interrogatorios del gestor y del administrador del Instituto Nóos. Mantiene que no hay datos para pedir la declaración de la infanta Cristina ni como testigo y, mucho menos, como imputada. La Fiscalía, que espera en cualquier caso a conocer la declaración de Iñaki Urdangarin el 25 de febrero, considera que los interrogatorios ante el juez de Miguel y Marco Antonio Tejeiro, los cuñados de Diego Torres, no hacen más que confirmar su tesis original, esto es que la hija del Rey nunca estuvo al tanto de los trabajos en la fundación, que apenas pisó, y que su pertenencia a la directiva era meramente decorativa.
El fiscal general del Estado, Eduardo Torres-Dulce, en consonancia con los planteamientos de Anticorrupción, confirmó que su departamento, «hasta el momento», no tiene «ninguna previsión» de solicitar la citación de Cristina de Borbón. Eso sí, dejó claro que será él mismo el que en última instancia tome la decisión.
Según Anticorrupción, no hay «previsión», porque no hay cambios en la investigación. Miguel Tejeiro, al que la Fiscalía sitúa en el centro del entramado del cruce de facturas de Nóos, aseguró ante el juez no haber tenido trato con la infanta. Su hermano, Marco Antonio, el administrador de gran parte de las empresas del entramado, dijo que solo la vio en una ocasión en el Instituto Nóos y «nunca me dio una orden o instrucción referida al mismo ni tampoco a Aizoon (la empresa propiedad de los duques que facturó 748.000 euros a Nóos)». Tampoco el administrador pudo confirmar si Cristina acudía a las juntas de Nóos.
Con estos mimbres, afirman los expertos de Anticorrupción, no hay suficiente materia para pedir el interrogatorio de Cristina de Borbón por Aizoon. Basan su negativa en el hecho de que, aunque es propietaria al 50% de la sociedad usada para supuestamente vaciar las arcas de Nóos y secretaria de su junta, nadie, tampoco en los interrogatorios de la pasada semana, ha señalado a la infanta como gestora de la firma. Además, hay un hecho determinante para la Fiscalía que, a su entender, demuestra que la hija del Rey era ajena a los negocios de su marido: Aizoon desde su creación en 2003 usó ocho cuentas de tres entidades diferentes y, en ninguna, aparecía Cristina de Borbón con firma autorizada.
Al margen de que, aunque propietaria, nunca fue consejera ni administradora por lo que es «imposible» determinar responsabilidades penales contra ella. Algo similar ocurre con Nóos. Cristina de Borbón fue formalmente vocal de la institución, pero la ley de asociaciones catalanas fija que las juntas directivas de este tipo de entidades, a diferencia de una sociedad mercantil, no tienen responsabilidad solidaria.
No obstante, y a pesar de que Cristina nunca fuese declarada penalmente responsable, en caso de que Urdangarin fuese procesado, juzgado y condenado, la infanta podría sufrir un importante perjuicio económico, según apuntan fuentes judiciales.