Un pastel de casi 600.000 pasajeros al año en la Comunidad
Según los datos de Aena, el pasado año los cuatro aeropuertos de la Comunidad sumaron un total de 618.714 pasajeros, que restando los que se perderán por el recorte de rutas, todavía sin tener en cuenta si habrá o no vuelos estivales a falta de confirmación de la filial de Iberia, se reducirán a algo más de 577.000.
Un pastel que casi en un 80% de quedará en Valladolid, a tenor de la merma de vuelos de Air Nostrum en el resto de los aeropuertos de la autonomía, un recorte que en la ciudad del Pisuerga queda minimizado ante la presencia de otras dos compañías que garantizan cinco destinos. León sólo contará con el 10% del tráfico aéreo de la Comunidad.
Y todo ello a pesar de que el enclave de La Virgen del Camino cuenta con las instalaciones aeroportuarias más completas de Castilla y León: una pista de 3.000 metros, sistema de aproximación de aterrizaje para facilitar operaciones con baja visibilidad y una terminal con una capacidad para atender un millón de pasajeros al año.
Una pista más larga y una terminal con mayor capacidad y tecnológicamente más avanzada que la de Villanubla, el aeropuerto con el que compite directamente León.
Una potencialidad que por el momento está infrautilizada a la espera de un revulsivo que mueva la actividad en el enclave aéreo leonés. La llegada de compañías «low cost» supondría el revulsivo que la La Virgen del Camino precisa para captar más vuelos y pasajeros. Los datos evidencian que aquellos aeropuertos que cuentan con low coste despegan.