Poderosa Dolores
La ‘número dos’ del partido sale fortalecida por el aval de Rajoy, pero sigue sin contar con fuertes apoyos internos .

María Dolores de Cospedal.
No es la más popular ni la mejor valorada entre sus compañeros, pero Mariano Rajoy es poco amigo de cambiar lo que marcha bien y por eso Dolores de Cospedal sigue en la Secretaría General del PP. El líder de los populares y presidente del Gobierno duerme tranquilo con esta albaceteña de 46 años nacida en Madrid al timón del partido.
Los dirigentes populares al hablar de ella destacan dos rasgos, trabajadora y ambiciosa. Por ambición ha preferido abandonar puestos cómodos para embarcarse en aventuras inciertas.
Desde que se alzó con la Presidencia de Castilla-La Mancha dejó claro que ni en broma iba a renunciar a su puesto en el PP. No estaba dispuesta a perder la proyección nacional que proporciona ser la ‘número dos’ para enclaustrarse en un despacho del toledano palacio de Fuensalida.
Quiere estar en la parrilla de salida para cuando Rajoy, próximo a cumplir los 57 años, decida irse, y qué mejor sitio para acumular méritos y trenzar complicidades que en la Secretaría General del partido. Con su reelección ha presentado sus credenciales a la sucesión.
El liderazgo del PP sería el colofón soñado para una carrera fulgurante que comenzó con la militancia a los 17 años en la Juventudes del efímero Partido Reformista. A los 26 ingresó en la Abogacía del Estado y tras ser alta funcionaria durante seis años, entró en el gabinete del ministro de Trabajo, a la sazón Javier Arenas. Se curtió como subsecretaria de los Ministerios de Administraciones Públicas y de Interior. Su primer mandato como ‘número dos’ del partido puede considerarse plácido con un solo borrón, el caso Gürtel.