Oreja destaca que la obra de León es «la más importante» que tiene la compañía

En la traza sólo queda la pasarela de Gil de Ontañón.
El despliegue de máquinas y el movimiento de tierras en el entorno de la estación de Matallana, en la capital leonesa, dio la bienvenida al nuevo presidente de Feve, Marcelino Oreja, quien certificó de primera mano que las obras, tanto en la terminal como en toda la traza desde La Asunción, «van a buen ritmo». Avance que incluso permiten aventurar un adelanto sobre la previsión de apertura en el primer trimestre del próximo año, según concedió el sustituto de Ángel Villalba, después de llegar a León por la vía métrica desde Bilbao. «Es una línea que recomiendo», concedió.
Oreja encontró el mayor despliegue de trabajos en la zona central de la estación. En este espacio, por donde antes discurría una de las dos vías de entrada, que a partir de la reforma quedarán en una sola, se continúa con el vaciado para dejar espacio al futuro aparcamiento subterráneo. Los operarios ya han conseguido ejecutar casi toda la estructura de pilastras sobre los que se colocará la losa —sobre la que se extenderá una gran zona verde de 1.500 cuadrados, con un parque infantil de 200 metros cuadrados— para poder continuar con la labor en superficie y posponer para más adelante la construcción de la infraestructura en la que habrá espacio para 150 vehículos y que contará con dos accesos por la nueva calle que comunicará Padre Isla y Ramón y Cajal.
Bosquejadas quedan también las estructuras para las nuevas calles, que esperan la confirmación administrativa de las modificaciones del PGOU. Una vez que se consiga el permiso, se podrá ejecutar el puente que comunique Álvaro López Núñez, desde el entronque con la calle Bilbao, hasta Ramón y Cajal, justo en la salida de Era del Moro. Una infraestructura que está previsto que se abra antes que el resto para poder actuar en el puente de los Maristas, que será modificado casi por completo, al igual que sucederá con las escalerillas.