LA SEQUÍA AZOTA LEÓN

Los regadíos del Luna no dispondrán de reservas de agua para cubrir la campaña

Más del 80% de la remolacha se ha plantado en el sistema Órbigo-Tuerto pese a las malas previsiones.

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A. Domingo | Redacción
León

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A fecha de hoy las 52.300 hectáreas de regadío que dependen del embalse de Los Barrios de Luna tienen muy complicada la campaña. Con 139 hectómetros cúbicos almacenados, el sindicato central de regantes con sede en Hospital de Órbigo estima que son necesario entre 200 y 250 hectómetros cúbicos para antes del mes de junio para asegurar un año normal, por lo que en el denominado sistema Órbigo-Tuerto pasarán las próximas semanas pendientes del cielo. Más tranquilos se muestran los regantes que dependen del agua de Riaño, que esperan sacar adelante su producción sin mayores problemas, aunque habrá que aprovechar el agua y podrían enfrentarse a restricciones.

El Tuerto podría salvar el año si en Villameca se alcanzasen los 10 hm3, cifra que el sindicato de este pantano considera imposible de alcanzar. Con los 3,5 hectómetros que registraba ayer, el pantano se encuentra con medio hectómetro cúbico más de los que se le asignaron para acabar la campaña el año pasado. La catástrofe económica de no cultivar la vega del Tuerto tiene fácil explicación para algunos que multiplican 5.000 hectáreas por los 2.000 euros que, al menos, se invierten en las tierras, arrojan un saldo de 10 millones de euros que no se destinarán a insumos (gasóleo, semillas, abonos), cantidad que el sindicato no desmiente.

En cuanto a las zonas que riegan del Luna, el presidente del Sindicato Central de Los Barrrios, Ángel González Quintanilla, aseguró que llegar a los 250 hm3 que garanticen los cinco riegos «es muy difícil. Haría falta una primavera muy lluviosa y podría ser peor el remedio que la enfermedad», ya que el agua retrasaría la siembra y su cultivo principal el maíz andaría muy justo para granar. «También se sembró tarde el año pasado y luego el tiempo vino bueno y granó perfectamente, pero lo normal es sembrar en abril y hasta mediados de mayo». En cualquier caso, «los primeros 40 o 50 litros de lluvia las asumirá la tierra y no irá una sola gota al embalse».

La situación del cereal de invierno es compleja, hay fincas en las que no parece que se haya sembrado y el riego que les llega la semana que viene podría ser perjudicial si bajan las temperaturas, porque «no tiene raíz para aguantar aún los cambios de tiempo». Aún es pronto para hablar de daños en el cereal, que aún puede recuperarse si llueve, dijo González Quintanilla.

Por otra parte, el anuncio del adelanto de la campaña de riego a esta semana que viene ha llevado a que la remolacha «esté sembrada ya entre el 80 y el 90%». Quintanilla señaló que los agricultores que disponen de pozo habían adelantado la siembra de remolacha.

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La confirmación de las opas. Asaja León y Ugal-UPA confirmaban ayer las dificultades que vivirán las 52.300 hectáreas del sistema Órbigo-Tuerto. «La gente no acaba de creer se el problema. Nunca había pasado y sigue sembrando», manifestó Matías Llorente a propósito de las comunidades de regantes del Luna, que ve «casi imposible» sacar adelante toda la zona regable, con el Tuerto que cultivará patata «en donde haya pozos». Asaja señaló que los agricultores que dependen de Villameca destinarán las fincas a cereal de invierno de ciclo corto o barbecho, mientras en el Órbigo y parte del Páramo esperan a que llueva para sembrar.