El Príncipe de Asturias también se encargará de la agenda internacional

Los Príncipes de Asturias y la Infantas Leonor y Sofía.
El Príncipe de Asturias se hará cargo de la agenda nacional del rey mientras dure la convalecencia por la operación de cadera, pero también tendrá que incorporar a sus tareas buena parte de la agenda internacional.
Don Felipe recibirá hoy en la Zarzuela a las últimas promociones de abogados del Estado y a representantes de la firma de licores Bacardí. El miércoles está previsto que acuda a la inauguración en Cartagena de una refinería de Repsol, en un claro gesto de apoyo a la petrolera en pleno conflicto con el Gobierno de Argentina por la posible nacionalización de su filial YPF. El Príncipe de Asturias tendrá también que jugar un papel más activo en la ofensiva diplomática latinoamericana que ha organizado el ministro de Asuntos Exteriores para asegurar una nutrida presencia de gobernantes en la Cumbre Iberoamericana que se celebrará en noviembre en Cádiz e impulsar ese foro de cooperación muy mermado en sus últimas citas por las ausencias de numerosos presidentes. El rey tenía en sus planes viajar a Brasil y Chile en junio, y para entonces es improbable que don Juan Carlos esté recuperado. El heredero de la Corona, de todos modos, asume la representación protocolaria de su padre y en nigún caso sus funciones como jefe del Estado y de la Casa Real. No es, además, la primera vez que lo hace porque en las anteriores intervenciones quirúrgicas del Rey también se encargó de esas tareas.
Los Príncipes de Asturias acompañados de sus hijas Leonor y Sofía, por lo demás, visitaron ayer al Rey en el hospital en que está internado. A la salida, don Felipe solo dijo que había visto a su padre «muy bien» y evitó hacer más declaraciones.