Dívar alaba el «atractivo personal» de Marlaska
La toma de posesión de Fernando Grande-Marlaska como presidente de la Sala Penal de la Audiencia Nacional, celebrada ayer, no solo sirvió para reivindicar la acción del tribunal contra el terrorismo y el crimen organizado, también hubo mucho simbolismo y recuerdos cariñosos a magistrados que ya no están y a los que, como Marlaska, afrontan un nuevo reto al frente de una sala clave en el proceso del final de ETA. El más profuso en sus alabanzas fue Carlos Dívar. El presidente del Consejo General del Poder Judicial ensalzó la labor profesional y personal de Grande-Marlaska. «Fernando ha sido y es un hombre bueno, conciliador, un hombre de atractivo personal para tantas y tantas personas que quieren ver en él una justicia humana y cercana», señaló Dívar.