Miles de catalanes se niegan a pagar los peajes como protesta
Denuncian el agravio de precios respecto al resto de España.
Miembros de la Plataforma Prou Peatges protestan en el peaje Figueres sur de la AP-7.
La tensión creciente que hay en el debate sobre el encaje de Cataluña en el resto de España se trasladó ayer a las autopistas de peaje. En plena operación retorno del puente del 1 de mayo, miles de conductores (según los organizadores de la movilización) secundaron el llamamiento de la plataforma Prou peatges (Basta de peajes) y se negaron a pagar el importe en una docena de autopistas catalanas, como medida de protesta contra lo que desde Cataluña se considera un agravio comparativo respecto al resto de España. Y es que, desde hace años, en una parte de la sociedad catalana existe el convencimiento de que prácticamente la única comunidad española que tiene autopistas de peaje es Cataluña (y la Comunidad Valenciana), mientras en el resto de España florecen modernas autovías, libres de pago.
Nacionalismo
El de las autopistas de peajes ha sido durante años uno de los caballos de batalla del nacionalismo catalán, que critica que más de dos tercios de las vías rápidas que transcurren por Cataluña son de pago, como prueba de que Cataluña sufre un trato injusto y paga más de lo que recibe.
La revuelta de los peajes se añade además a los continuas denuncias de los partidos soberanistas contra el expolio fiscal y que pone de relieve el altísimo nivel de hartazgo que hay en una parte de la sociedad catalana. «No quiero pagar. Esta autopista es de pago desde hace más de 40 años; la obra está más que amortizada, y no puede ser que aquí se pague mientras en España no paga nadie», dijo uno de los miles de usuarios que se negó a pasar por caja ayer.