La Generalitat rechaza la «ofensiva de recentralización» del Gobierno
La Generalitat catalana no solo hará oídos sordos a la llamada a la unidad que lanzó la vicepresidenta del Gobierno central sino que además está dispuesta a pasar al ataque. A modo de anticipo de futuras campañas, como la batalla por el pacto fiscal, el Ejecutivo autonómico anunció ayer una batería de iniciativas jurídicas encaminadas a defenderse de lo que llamó «proceso de recentralización de las competencias de Cataluña, bajo el pretexto de la lucha contra el déficit público».
El Govern presidido por Artur Mas advirtió de que, si sus servicios jurídicos así lo determinan, llevará al Constitucional los decretos-ley sobre Educación y Sanidad, con los que Mariano Rajoy espera ahorrar 10.000 millones.
A juicio de la Generalitat, que coincidiría en el recurso con el Gobierno Vasco y la Junta de Andalucía, estas leyes, además de poco prácticas desde el punto de vista económico, podrían ser inconstitucionales. Cree que invaden competencias autonómicas como son la atribución de Cataluña de determinar la jornada lectiva del personal docente o la capacidad del Govern de fijar los precios de los estudios en el ámbito universitario. Aunque Soraya Sáenz de Santamaría reclamó el domingo ir de la mano para salir de la crisis, desde la Generalitat señalaron ayer que el diálogo con el Ejecutivo central se hace cada vez más complicado, ya que «va cerrando la puerta poco a poco».
El Govern ha encargado al Institut d’Estudis Autonòmics un informe sobre las duplicidades administrativas, ya que cree que el problema es de Rajoy, que tiene ministerios como el de Cultura o Educación sin apenas competencias.