Rajoy pide a ministros y diputados que estén a una hora de avión de Madrid
El presidente deja en suspenso por la crisis el mes de veraneo a todo el PP.

Mariano Rajoy, a su salida del hemiciclo del Congreso de los Diputados el 17 de julio.
No habrá vacaciones. El presidente del Gobierno ha pedido a sus ministros que estén cerca de Madrid y que pospongan su veraneo hasta el año que viene.
Y no sólo el Ejecutivo, sino todos los miembros del grupo parlamentario popular tienen orden de no irse muy lejos este mes, por lo que pueda pasar.
— ¿Cuánto es muy lejos?
— No más de una hora de avión, responde a ojo de buen cubero su portavoz, Alfonso Alonso.
Está prevista la celebración de tres Consejos de Ministros, los viernes 3, 24 y 31, y no es descartable que sea preciso tomar medidas de urgencia.
No esperaba que, pasados siete meses desde que se instaló en La Moncloa, podría verse en la misma situación agónica que su predecesor José Luis Rodríguez Zapatero, con la prima de riesgo como marcapasos particular y la mano preparada sobre el llamador que puede activar el desfibrilador —mecanismo de rescate— de la Unión Europea, pero en ese escenario se encuentra Mariano Rajoy. El presidente del Gobierno está listo para quedarse sin vacaciones si es preciso y arranca el mes con una intensa semana en clave externa pero también interna.
Rajoy ha citado a sus ministros tres viernes de agosto pero desde Presidencia del Gobierno se les ha advertido de que no se puede descartar que se les convoque alguna más. «Ya habrá vacaciones el año que viene», se apunta desde el Palacio de la Moncloa.
Agosto suele ser un mes de enorme volatilidad en los mercados, los especuladores aprovechan el escaso volumen de operaciones para lograr jugosas ganancias con pocos movimientos. Y hay que sumar que aún está por ver que la UE vaya a adoptar medidas para aliviar la situación de España.
Ni Doñana ni Galicia
Si Zapatero tuvo que ir y volver varias veces de Doñana el año pasado y acabó reduciendo su descanso estival a la mínima expresión, Rajoy es consciente de que ya no puede aspirar a otra cosa. El mismo día en el que se suponía que el expresidente Zapatero debía empezar su descanso la prima subió a 407 puntos básicos, una cifra alarmante pero que ya ha sido ampliamente superada (rebasó los 650 la semana pasada). Hubo una suerte de gabinete de crisis, llamadas al líder de la oposición y a todos los portavoces para avisar de la gravedad de la situación y, a final de mes, un pleno extraordinario en el Congreso para aprobar la reforma exprés de la Carta Magna y constitucionalizar la estabilidad presupuestaria.
Ahora le toca a Rajoy. El presidente irá y volverá a Galicia, no más de tres días seguidos.
Para empezar, el jueves —el mismo día en el que se reúne el comité de política monetaria del BCE, del que se esperan noticias clave— el presidente recibirá al primer ministro italiano, Mario Monti, en La Moncloa. Ambos tienen interés en presionar a la UE para que acelere el cumplimiento de los acuerdos del último Consejo Europeo. Pero antes Rajoy tiene trabajo que hacer en casa: debe enfriar el incendio provocado por la difícil situación financiera de las autonomías, en el punto de mira de los observadores internacionales.
Toque a rebato
Hoy se reunirá con los suyos, los ‘barones’ del PP, en la sede nacional del partido. También hay convocado un encuentro de la Comisión Nacional de la Administración Local y el martes otro del Consejo de Política Fiscal y Financiera para fijar los objetivos individuales de déficit de ayuntamientos y comunidades autónomas para el 2013. El jefe del Ejecutivo no puede permitirse nuevas rebeliones como la que protagonizaron recientemente dos de sus feudos, Extremadura y Castilla y León, molestas por la negativa de Hacienda a compartir con los territorios el punto extra de desviación que Bruselas ofreció a España y reclamará un cierre de filas.
En los mercados internacionales ha calado la idea de que uno de los principales problemas de España son los desmanes de las autonomías, responsables de dos terceras partes del exceso de déficit de 2011. El Gobierno entiende que el modo de hacer frente a esa sensación pasa por no levantar la mano y el FMI vino a ratificar el viernes su tesis al reclamar que haga uso de los «palos» que le concede la legislación. En España era sabido que la mayoría de las comunidades tenían problemas de tesorería y esperaban un mecanismo de asistencia del Estado, al que se han apuntado Valencia, Murcia y Cataluña.