Un retén de bomberos permanece en el edificio cuatro días después del fuego

«No pudieron enganchar la manguera en la planta, las medidas de la boca eran distintas».

Un equipo de bomberos permenecerá hasta hoy en el edificio para evitar la reactivación del incendio.

Publicado por
carmen Tapia | león
León

Creado:

Actualizado:

Un retén de cuatro bomberos permanece de guardia permanente en el Ayuntamiento de León después de cuatro días de que el incendio arrasara tres plantas del edificio norte del Consistorio. Allí han estado día y noche y hoy seguirán con las labores de refresco, para permitir la entrada de la policía científica. «Entramos cada hora para refrescar la zona y evitar que los rescoldos puedan reactivar el fuego porque había muchos papeles».

Santos David, cabo de bomberos y miembro del sindicato CSIF, defiende el trabajo realizado por los bomberos el día del incendio. «A las cuatro menos cuarto del viernes se produjo la llamada de aviso por parte de la Policía Municipal. Tardaron lo que se puede tardar de aquí, en Sáenz de Miera, al Ayuntamiento, unos minutos», relata. «Nos indicaron que la alarma estaba en la tercera planta. Allí subieron tres hombres que se encontraron con el incendio y comenzaron a apagar el fuego». Santos David sostiene que los primeros litros de agua para la extinción se realizaron con el camión que se trasladó al lugar, «pero como se acababa el agua buscamos la columna seca». La columna seca es un conducto de agua que hay en cada planta de los edificios para que pueda ser utilizada por los bomberos en caso de incendio. «Nos encontramos con que el racor (la boquilla de la tubería a la que se que conecta la manguera) tenía unas medidas diferentes a las de las mangueras que nosotros utilizamos, algo que no nos explicamos como puede pasar». El bombero asegura que entonces bajaron a la calle a buscar la boca de riego, «que estaba tapada con una jardinera, nos gustaría saber quién fue la cabeza pensante que hizo eso».

Llamas inesperadas

Santos David recuerda que la planta en la que se inició el incendio estaba en obras «estaban cambiando la distribución de las paredes, que son de madera y arden rápidamente. El Ayuntamiento es un edificio que cambia constantemente los espacios por lo que en medio del humo y del fuego es difícil adivinar hacia dónde dirigirse».

Este bombero recuerda que los trabajadores de León han solicitado en numerosas ocasiones planos actualizados de los edificios públicos como Hospital, Diputación y colegios, entre otros, para facilitar el trabajo de extinción, «pero no los tenemos».

Tras extinguir el incendio de la planta tercera los bomberos procedieron a levantar el falso techo y las paredes, «al levantar la última pared de la izquierda que no está aislada, por donde pasan todos los conductos de ventilación, se dieron cuenta que el fuego había saltado a la planta cuarta. Era una pared de aglomerados que hizo de efecto chimenea. Inmediatamente se desplazaron hasta allí, pero el fuego y la carga de calor era impresionante. Todo era humo y fuego».

Ante la magnitud de las llamas fueron llegando refuerzos escalonadamente. A media tarde ya había 40 bomberos, que fueron trasladados desde su lugar de descanso a la zona cero. Yo fui uno de los que llamaron y estuve allí hasta las tres de la noche». «Los bomberos nos jugamos la vida, con los medios que tenemos, tres compañeros tuvieron que ser hospitalizados por intoxicación de humo», asegura.

Cargando contenidos...

El parque de bomberos de León, de 70 profesionales, está pensado para atender a la población del municipio, 130.000 habitantes, «pero nos desplazamos a toda la provincia porque nos mandan». El ratio europeo es de 1 bombero por cada mil habitantes.