artesanía | ÁNGELES PRIETO ZAPICO, ARTESANÍA DE CASA GELES
«La suma de muchas pequeñas cosas es la alternativa al carbón»
jesús f. salvadores
Ángeles Prieto Zapico hacía en casa las mermeladas que le había enseñado su madre. Llevó unos cuantos frascos a la primera feria de productos artesanos organizada por Cuatro Valles y tuvo tanto éxito que sus hijas le animaron a crear su propio negocio.
Ella cogió el guante. Alquiló un local en la calle Sierra Pambley y puso en marcha un obrador en el año 2005. «Aprovecho los recursos de la zona, como la fruta silvestre del monte, y tengo mucha libertad a la hora de trabajar», dice sobre las ventajas de ser su propia jefa.
El principal inconveniente, admite, es que «no tengo unos ingresos fijos, es lo más duro». De momento trabaja sola, salvo en las épocas de recogida de fruta, que suele contratar a una persona durante algún tiempo. No se ha propuesto crecer mucho para manejar el negocio al tamaño que puede manejar por sí misma.
Pero desde que empezó no ha parado de inventar nuevas combinaciones de frutos silvestres y hierbas aromáticas, elabora aceites y vinagres aromatizados y «sorpresas de temporada». A los sabores de antaño, como el dulce de tomate que se hacía en casa, ha sumado las nuevas modas como la mermelada de cebolla o la de pimiento, «una de las más demandadas». También las hace con pétalos de rosa y acompañadas de frutos como las flores del sabugueiro, que son comestibles y tienen muchos usos culinarios. «La mermeladas de arándanos es la que más fama tiene, pero no es la más rica», apostilla.
Tampoco se ha estado quieta. Acude a la feria de los Productos de León, a la feria de las Cerezas del valle de las Caderechas, en Burgos, y a la feria de la Mujer Rural de Segovia. En la pared de su obrador figuran los diplomas obtenidos por sus productos y por la imagen de marca en la feria leonesa.
No le interesa que sus botes de mermelada y sus aceites y vinagres se coloquen en un supermercado al lado de marcas blancas y busca canales de distribución en tiendas de solera y productos artesanales. También ha ideado tamaños mini para obsequios y para el sector hostelero.
Ángeles Prieto Zapico fue concejala de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Villablino. Como a toda la población lacianiega le preocupa el futuro del valle. Su receta es muy sencilla: «La única alternativa al carbón es la suma de muchas pequeñas cosas». Es consciente de que «cocinar» esta receta no va a ser fácil porque «pasar de una nómina en la minería al autoempleo es duro, pero va a ser el camino».
En su opinión, el turismo de calidad, el esquí y el turismo gastronómico son algunas de las ventanas que tiene abiertas Laciana para que entren nuevos aires en su economía y la población no dependa exclusivamente de la minería. Hoy por hoy la minería, reflexiona, «es el sistema de vida del valle. Directamente o indirectamente se vive del carbón. Pero hay que mentalizarse de que se acaba y buscar alternativas antes del fin», afirma la artesana.