Los primeros 8 kilómetros en octubre
La constructora del subtramo León-Puente Villarente de la A-60 ya ha puesto fecha para su conclusión . Los últimos trabajos se centran en la conexión con la Ronda Sur en el Portillo y la señalización de la autovía .
Primeros carteles de la nueva autovía, en la zona de Sanfelismo, a medio camino entre León y Puente Villarente.
Esta vez no hay marcha atrás ni nuevos retrasos, aunque la León-Valladolid (A-60) sólo tendrá, de momento y parece que para bastante tiempo, ocho kilómetros entre la capital y Puente Villarente en su vertiente leonesa.
Según fuentes oficiales, la empresa constructora concluirá en la segunda mitad del mes de octubre las obras, que se están centrando sobre todo en la ejecución de la intersección con la Ronda Sur, en las inmediaciones del Portillo -donde se ha construido una solución con varios pasos a diferentes alturas-, la finalización del acceso a Sanfelismo y el remate de la señalización horizontal y vertical de todo el recorrido.
La A-60 es una de las reivindicaciones históricas de León. Se remonta a 1997, cuando los entonces alcaldes de ambas ciudades, Mario Amilivia y Javier León de la Riva, presentaron una moción conjunta en las Cortes de Fuensaldaña para que se ejecutara. Desde entonces mucho ha llovido y muchas han sido las páginas de la hemeroteca donde se han escritos los lentos pasos administrativos y las críticas de unos y otros, en función de quién gobernara en Madrid, exigiendo su construcción. Finalmente, las obras se dividieron en tres tramos, de los que dos están en obras: el Valladolid-Villanubla y el subtramo León-Puente Villarente, ya que el proyecto inicial hasta Santas Martas está paralizado por la aparición de unos restos de la antigua ciudad romana de Lancia poco antes de Mansilla de las Mulas. El más largo, de Santas Martas a Villanubla, está aún en el proceso administrativo de redactar el proyecto.
En mayo de 2008, el Ministerio de Fomento adjudicó el tramo leonés (León-Santas Martas) por 120 millones de euros. De momento, el dinero sólo ha servido para hacer algo menos de la mitad. El resto tiene algo hecho pero falta la mayor parte de la obra.
A los problemas derivados de los recortes y de la arqueología se sumaron las promesas incumplidas, la última del presidente Zapatero tras una reunión con dirigentes del PP leonés, para que se terminase, al menos hasta Puente Villarente, a finales de 2011. La A-60 se quedará, de momento, en una carretera de cuatro carriles de entrada y salida de la capital, que acabará con los atascos y los problemas de seguridad que tiene ahora el tráfico por localidades como Valdelafuente y Arcahueja. En eso sí se ganará tiempo frente al calvario de la actual carretera. En Valladolid se ejecuta también el tramo hasta Villanubla, que acabará con el histórico rodeo por la base aérea. Se trata de una obra aún más retrasada que el subtramo leonés. Al menos en algo, León aventajará a Valladolid, aunque les sigan separando casi 100 kilómetros todavía sin autovía.