REUNIÓN DE SANIDAD | NUEVAS MEDIDAS ANTE LA CRISIS
La ministra de Sanidad y las comunidades estudian cambios en los salarios médicos

Ana Mato y Juan Vicente Herrera, ayer, en el encuentro en el Colegio de la Asunción.
El sistema retributivo de los profesionales sanitarios «no es el adecuado para este momento». Este es la premisa sobre la que ayer trabajaron la ministra de Sanidad, Ana Mato, y los consejeros de nueve Comunidades Autónomas en una reunión «informal» celebrada en Valladolid. En el encuentro, «reflexionaron» sobre la necesidad de «mejorar la autonomía y responsabilidad» de estos trabajadores y «estudiaron nuevos modelos retributivos» para el personal clínico —médicos y enfermeros— en función de la cualificación, la eficiencia y el lugar de trabajo.
Una reunión en la que Mato planteó a los titulares de Sanidad de Aragón, Murcia, Galicia, Cataluña, La Rioja, Madrid, Baleares, Extremadura y Castilla y León una serie de «soluciones y medidas innovadoras» que atajen la «dispersión normativa» y el «estancamiento» que afecta a la política de recursos humanos de los profesionales sanitarios. El objetivo: «mejorar la autonomía y responsabilidad en la gestión» de unos trabajadores que merecen ya su «justo reconocimiento social».
La reforma
En cuanto a la reforma del Sistema Nacional de Salud, la ministra aseguró ayer que «ningún extranjero va a quedar desatendido» y afirmó que se trata de «un gran paso hacia la universalidad», ya que garantiza que todos los españoles y extranjeros residentes de modo legal «cuenten por primera vez con asistencia en toda Europa». Además, señaló que «pone freno al turismo sanitario», que según un informe del Tribunal de Cuentas, dejó un agujero de 1.000 millones de euros en 2009 en las arcas estatales.
«Nadie va quedar desatendido con estos cambios, pues la asistencia se prestará a todo el que la necesite, si bien los que carezcan de tarjeta sanitaria deberán abonarla conforme estipulaba la Ley General de Sanidad de 1986», explicó la ministra Ana Mato.
La ministra también realizó un balance de la reforma sanitaria que «ofrece pasos significativos hacia la sostenibilidad del sistema público de salud», al tiempo que aseguró que «la universalidad, gratuidad y carácter público» de la sanidad «están y seguirán estando garantizados», gracias a la «colaboración» del personal sanitario que suponen «el mejor activo» del sistema.