El Gobierno insiste en que los sacrificios son algo «ineludible»
Cospedal cree que los ciudadanos, al final, «lo van a agradecer».
Cospedal, en el centro, junto a otros miembros del PP.
La multitudinaria concentración contra la política económica de recortes del Gobierno obtuvo una priemra reacción del responsable económico, que se encontraba en Chipre, dijo que era consciente de los sacrificios que se están pidiendo a la sociedad española, pero insistió en que son «absolutamente ineludibles para corregir un entorno difícil».
Por su parte, la secretaria general del Partido Popular, María Dolores de Cospedal, se mostró convencida de que el conjunto de los ciudadanos, incluyendo los que ahora están «enfadados», protestando e incluso poniendo «piedras en el camino», al final «van a agradecer» la acción del Gobierno. Cospedal aseguró que el Gobierno tiene la obligación de escuchar a todos y «con todo el mundo se va a hablar». No obstante, recalcó que el «primer encargo» del Ejecutivo es tomar las medidas que sean necesarias para salir de la crisis. Además, la secretaria general del PP pidió a los militantes de su partido que no consientan que «nadie» les «eche de la calle» y que salgan para defender las medidas del Gobierno.
En el PSOE
Desde el principal partido de la oposición se han escuchado varias voces. El secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, dijo que los socialistas apoyan a todas las personas que ayer se manifestaron en Madrid porque «las actuales políticas están generando desempleo y sufrimiento». En opinión de Rubalcaba, el Gobierno «quiere salir de la crisis pagando los que siempre pagan y dejando atrás a los que no puedan seguir». El secretario de Organización del PSOE, Oscar López, acudió a la manifestación y expresó su esperanza en que, «tras la multitudinaria protesta, el Gobierno rectifique su política y busque la unidad con el resto de partidos». El líder del PSOE de Madrid, Tomás Gómez, aseguró que habrá «un serio problema democrático» si el Gobierno «da la espalda a toda la gente» que manifestó su descontento.