«Guardo un rebaño igual que mi marido»
Violeta Alegre es una de las cerca de 4.000 mujeres leonesas que pueden beneficiarse de la titularidad compartida. ««Yo guardo un rebaño igual que mi marido, hago la paridera igual que él...», apostilla la mujer. Si la vida de un ganadero es sacrificada, la de una ganadera lo es aún más. En su caso, siendo las niñas pequeñas tenía que optar «por llevarlas conmigo al campo o dejarlas solas en el campo». Es un trabajo de lunes a domingo. «El verano en el puerto salgo a las 8.30 de la mañana y vuelvo a las nueve y media de la noche», cuenta. No se queda a dormir en el chozo, como otros pastores, porque sus suegros viven en Abelgas de Luna, a cinco kilómetros del puerto. La vida que ha elegido también tiene sus ventajas: «Mi marido y yo leemos muchísimo. En la montaña leo, hago punto de cruz y escucho la radio». La trilogía erótica Cincuenta sombras de Grey es una de sus últimas lecturas.