El núcleo duro de Rubalcaba cree que ganaría si se plantease un pulso
«Si en los órganos del partido me dicen que me tengo que ir, no me lo pensaré».
El líder del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, durante la entrevista de ayer.
El equipo de Alfredo Pérez Rubalcaba está convencido de que, si es preciso ir al choque, tienen todas las de ganar en una nueva batalla interna contra quienes se les opusieron en el congreso de Sevilla. Aseguran que, tanteados los ánimos en todos los territorios, y especialmente en la federación andaluza, el secretario general del PSOE tiene poco que temer. Quizá eso explique la sobriedad y tranquilidad de su tono. «Si en los órganos del partido me dicen ‘Alfredo te tienes que ir’ no me lo pensaré ni un minuto», dijo ayer
La presión interna ha bajado, aún así, unos grados después de que el líder de los socialistas abandonara el silencio en el que se había sumido tras el desolador resultado en las elecciones vascas y gallegas del domingo.
El número dos del PSOE andaluz, Mario Jiménez, el mismo que hace apenas una semana defendió que hacía falta otra oposición, aseguró que también ellos creen que ahora hay que dar prioridad a la elaboración de un proyecto alternativo de Gobierno «por encima de cuestiones que tengan que ver con elementos personales».
En estos días, según contó él mismo en su comparecencia del miércoles, Rubalcaba se ha puesto en contacto con varios líderes regionales, pero además tiene intención de celebrar encuentros personales con muchos de ellos. En su entorno más próximo afirman, sin embargo, que al menos en las últimas 48 horas no ha mantenido ninguna conversación con José Antonio Griñán. Pero en público, sí le ha dedicado algunas palabras. Las últimas, más bien conciliadoras
En una entrevista en la cadena Ser, en la que le preguntaron si temía al presidente de la Junta de Andalucía, no sólo despejó el balón con un «para nada» sino que concedió que «tiene toda la razón» cuando dice que aspira a desempeñar un papel importante en los grandes debates nacionales, y especialmente, en el del modelo de Estado.